- ¿O sea que ahora estas con Emilia? – Le pregunto asombrado después enterarme que viene de invitarla al cine-.
- Recién vamos tres días. – mirada de enamorado-.
- Vaya, pero aquí entre nos ¿Cómo te sedujo? ¿Qué fue eso que hizo que te mandaras? – Quizás yo hubiera querido preguntarle lo mismo pero con otras palabras, esas con las cuales me preguntaban a mí: “A la mierda, ¿Qué haces con ella huevón? ¿Qué chucha le viste?”-.
- Si te contara… No lo sé, cuando estoy con ella me siento otra persona, es súper tierna y no deja de hacerme reír. Me siento como comprendido, puta, parece como si me conociera de toda la vida.
- Jajá, y eso que solo van tres días huevón. A ver cuéntame… –sonrío-.
Fito es mi amigo desde hace ya mas de medio año, éramos inseparables, venia casi todas las noches a mi casa a tocar la guitarra mientras yo la hacia de cantante, se la pasaba casi toda la madrugada usando mi computadora. La verdad es que no me molestaba en lo más mínimo cuando hacia eso: bajaba canciones, algunos acordes para la guitarra y una chequeada a esas páginas de internet donde interactúas con tus amigos y de pasada haces nuevas amistades. Fue en unas de esas noches donde Fito después de hablar largo rato por MSN –mientras yo ya dormía- guardó en mi PC dos o tres fotos de la que ahora es su enamorada. Al día siguiente cuando las vi me empecé a reír solo y luego lo llamé con la única intención de burlarme. “Cojudo ¿Qué mierda has guardado en mi compu ah?” a lo que él respondió “Ahora estoy ocupado. Mas tarde voy a tu casa y te cuento”. Ya en la noche, me contó un poco mas de Emilia. Yo estaba con malhumor (una mujer me arruinó el día) y no tenia ni las mas mínimas ganas de joderlo como tenia pensado, sin embargo, cuando me comentó dela existencia de Emilia lo noté un poco temeroso de lo que yo pueda decir al respecto así que fui sabio y me quedé callado. Después de esa noche no volvió a tocar el tema hasta ahora.
¿Por qué? ¿Me jode que la mujer que le gusta a mi amigo no sea simpática ante mis ojos? Y si me jodiera ¿Tengo que decírselo? Putamadre, yo estaba reaccionando exactamente igual como los otros reaccionaban cuando a mi me gustaba alguien o algo y necesitaba la aprobación de terceros obligadamente. Nunca he tenido una personalidad propia, menos una identidad; simplemente no podía, hasta cuando iba a comprar ropa, me acompañaba alguien para que vea que tal me quedaba la nueva vestimenta y si este tan solo se demoraba en responder cuando le preguntaba si me veía bien, buscaba otro tipo de ropa. Está mas que claro que estaba lleno de prejuicios (al igual que todo el circulo que por desgracia me rodea). Si me compraba unas zapatillas bonitas venia el comentario "si brother están en algo, lástima que no sean de marca" y si me compraba algo de marca "A manya, me pareció ver la otra vez un modelo mas chévere, pero si ah están pajas" a veces por joder y otras simplemente por piconería o envidia. Lo sé porque yo algunas veces también he reaccionado así.
En el caso de Fito, sospecho que quise reaccionar mal con él porque tiene ahora una enamorada y yo no. su respuesta era algo que hoy en día es muy poco de escuchar “cuando estoy con ella me siento otra persona, es súper tierna y no deja de hacerme reír. Me siento como comprendido, puta, parece como si me conociera de toda la vida” ¿Qué podía responder yo ante eso? La felicidad en sus ojos y yo buscando algo para hacerlo sentir mal o quizás para sentirme bien yo, aunque finalmente terminé sintiéndome como una mierda después de oír su respuesta. “A ver consíguete una mujer que te haga sentir especial, que sea súper tierna y que no deje de hacerte reír, que te haga sentir como si te conociera de toda la vida” me decía una voz en mi interior mientras Fito empezaba a contarme sobre su nueva relación.
La enamorada de Fito no era simpática (según mi prejuiciosa opinión), pero por lo escuchado creo que había mil y un cosas que yo desconocía de ella y que lo habían deslumbrado a mi amigo. Él no necesitaba mi aprobación como yo pensaba en un principio, sino compartir la felicidad que Emilia le había dado, esa misma felicidad que yo ando buscando en todos los lugares menos el indicado.
Fito sin darse cuenta me enseñó lo que es encontrar a alguien y conocerla interiormente hasta hacer rendido en un sentimiento que se mantiene con algo más que los ojos puede ver: La belleza del alma. Es cierto, tengo ya mis propios factores para cuando voy en búsqueda de alguna mujer, pero ahora tengo muchos mas, quizás esos que me hacían falta y que me hicieron caminar por el camino incorrecto mas de una vez. Siempre me ha jodido la gente prejuiciosa pero nunca me he dado cuenta cuando soy parte de ellos, por lo menos hasta ahora. Fin de la lección y yo aun con mucho que aprender.
Como diría una gran frase: “La perfección tiene distintas formas”
El video/la canción: Después de tiempo una banda peruana me vuelve a impactar “Alerta Rocket – Beiby”
Cada día, cada cosa, cada situación me hace pensar que la vida es una locura a los 21 años. De ser el caso, necesito un psicologo urgente. Me jode vivir así, por eso escribo, a lo mejor cojudeces, pero escribo. Debe ser este mi sueño frustrado y el motivo por el cual creé este diario nada personal.
martes, 28 de julio de 2009
domingo, 19 de julio de 2009
Presente: ¿resultado del pasado?
Quizás fue solo un castigo más del destino. Hace siete años confieso que era mucho más baboso que ahora, aunque en ese tiempo no me daba cuenta, era un mocoso que únicamente le gustaba corretear por el colegio, hacer amigos y escribir en su diario en las clases de matemáticas. Puedo recordar hasta ahora algún día en el mes de julio en el que la profesora dijo “chicos, a partir de hoy nos va a acompañar una alumna nueva, ella es Valentina y va a ser parte de nuestro salón” y todos como cojudos “¡hola Valentina!”. Debió ser la timidez del primer día que ella no cruzaba palabra con nadie y a duras penas cuando quería algo levantaba la mano para que la profesora se acercara y ahí recién murmullaba algunas palabras que imagino que eran “¿puedo ir al baño?”. Ese día la miré con bastante sorpresa. Así conocí a Valentina, en una etapa de la vida en donde el interés por las mujeres era casi nulo y me apasionaba mas ver a los gladiadores que aparecían todos los sábados en la pantalla del canal 5 o quizás dragon ball que en ese entonces lo veía con mis primos religiosamente todos los días a las cuatro o cinco de la tarde, pero cuando apareció ella las cosas cambiaron.
No era la timidez del primer día, era así su personalidad, hablaba poco pero era muy observadora. Tenía un largo cabello ondulado color marrón, su piel era canela, ojos negros pero muy profundos, era flaquita o mejor dicho finita – claro que para ese entonces yo no tenia ni noción de que lo que significaba “finita”-. Me encantaba porque nunca se reía de las bromas que yo le hacia a las otras chicas, lo máximo que lograba conseguir en ese entonces era una sonrisa pero sin llegar a mostrar sus dientes. Solo se juntaba con una de las chicas del salón, armaban casitas de cartón en los recreos, y yo, por mas gay que suene, cambié el fulbito por verlas – o mejor dicho verla- afuera del salón por la ventana, si de dieron cuenta de eso o no, nunca lo podre saber. Empecé a sentir por primera vez las “maripositas en el estomago” que lo escuché tiempo atrás en una conversación de mi hermano mayor. Ya para ese entonces me daba más miedo hablarle, el niño juguetón y extrovertido ahora estaba callado y con la excusa de dibujar se quedaba en el salón con las demás chicas solo para verla. Poco le iba a importar que todo su equipo de fulbito lo mirara de la forma más rara desde afuera del salón, señalando algunos la pelota mientras gritaban “¡Italo ahora se junta con las niñas! ¡Italo ahora se junta con las niñas!” con una tonadita muy particular, sin ni siquiera imaginarse alguien que a los pocos meses lograría estar con valentina.
El comienzo, nudo o culminación de aquel romance poco importa. Por eso, justamente hablaré de la poca importancia que tuvo esa relación: era mi primer amor. Mi primer beso. Mi primer CD de música “La Oreja de Van Gogh”. La primera canción que le dediqué a una mujer niña: “La playa” que estaba incluida en ese CD. Y junto con el desenlace: mi primera decepción amorosa.
Terminó la primaria y poco supe de ella, cada quien con su vida. Yo, de gracioso, jovial y amiguero ya no tengo casi nada. Mi cara se deformó un poco – o mucho creo yo-. Como me da flojera afeitarme espero que la barba esté lo mas crecida posible la para entrar en acción. Este invierno me he vuelto muchísimo más friolento que antes y me baño cada dos o tres días. ¿De vestimenta? Bueno si me han visto sabrán que no me visto bien, pero, quiero pensar, que tampoco me visto mal. Así, con esas características, regresaba de la casa de una amiga una tarde de invierno, con un frio que me obligaba a tener las manos bien metidas en los bolsillos de los pantalones, y con la cabeza encogida. A lo lejos veía que una pareja caminaba en mi dirección, poco a poco nos íbamos acercando, pese a eso no le presté mucha atención al principio, digamos que cuando ya estaban a unos veinte o treinta metros recién los observé con mas detenimiento. Abrí más mis ojos y empecé a caminar despacio, ya a menos de de los veinte metros y al mismo tiempo en que mi sorpresa me generaba un nudo en la garganta escuche la voz de la chica que estaba de la mano con su enamorado:
- Dios! ¿Italo? Estaba dudando si eras tú ¡como has cambiado! ¡siete años que no sé nada de ti!
- Va… Valentina, vaya que sorpresa!
- Él es Bruno, mi enamorado.
Una sonrisa de oreja a oreja por parte de ella, parece como si, no sé, hubiera encontrado a su mejor amigo o algo parecido. Yo en cambio, mis ojos, mis gestos y hasta la falta de babero me delataba. La veía en segundos de pies a cabeza. La niña callada, tímida y de ojos negros profundos se había convertido ya en una mujer hermosa, alta y con el mismo cabello ondulado, solo que ahora, este bailaba al ritmo del viento; viento que, criminalmente, también hacia bailar a mis dientes pero de arriba a abajo.
- ¿pero que ha sido de tu vida? – me pregunta aun manteniendo la sonrisa-
- Ahí estudiando, este ciclo lo dejé pero –veo la cara de su enamorado, mal momento para actualizar vidas, pienso- pero me he dedicado a hacer algunos trabajos.
-Oye, seria bueno conversar uno de estos días. ¡Pero como has cambiado!
-Jajá. Me parecería perfecto. Nos ubicamos por facebook ¿te parece?
-Valentina, Valentina Benavides Bernal. Me agregas.
Fue gracioso, así ella no hubiese dicho su nombre completo yo ya lo sabía. Todo, absolutamente todo paso por mi mente, estaba frente a una mujer que alguna vez me he dibujó la felicidad en los ojos cuando aun ni sabia que era el amor. Estaba frente a la chica tímida del colegio, que ahora por cosas del destino hablaba y sonreía más que yo. Estaba frente a una mujer que podía conseguir lo que quisiera si se lo proponía: una gran prueba de eso era su enamorado; que era muy bien parecido. Tranquilamente podían posar los dos para ser la portada de una revista juvenil.
La conversación fue breve, no más de cinco minutos. Me fui quizás con la idea de que yo tuve a la Valentina niña e inocente, la que no distinguía lo bueno ni lo malo y ¿ni lo bonito ni lo feo? Y ahora otro tiene a la valentina de verdad, la que habla, ríe, propone, sueña, quiere, desea. Me dio vergüenza verla tan arreglada y yo, tan solo vestido con lo primero que encontré. Quizás así como yo me fui pensando que versión tuve de Valentina, ella también debió pensar que pasó con aquella versión de Italo. Aún tengo en la cabeza su nombre y apellido, lo que no tengo es la valentía para agregarla. ¿Vale la pena que conozca esta versión de mí?
PD:
Escribiré mas seguido, como en los viejos tiempos. Palabra.
El video/ la canción: la gran banda británica The verve – History [Precisa]
No era la timidez del primer día, era así su personalidad, hablaba poco pero era muy observadora. Tenía un largo cabello ondulado color marrón, su piel era canela, ojos negros pero muy profundos, era flaquita o mejor dicho finita – claro que para ese entonces yo no tenia ni noción de que lo que significaba “finita”-. Me encantaba porque nunca se reía de las bromas que yo le hacia a las otras chicas, lo máximo que lograba conseguir en ese entonces era una sonrisa pero sin llegar a mostrar sus dientes. Solo se juntaba con una de las chicas del salón, armaban casitas de cartón en los recreos, y yo, por mas gay que suene, cambié el fulbito por verlas – o mejor dicho verla- afuera del salón por la ventana, si de dieron cuenta de eso o no, nunca lo podre saber. Empecé a sentir por primera vez las “maripositas en el estomago” que lo escuché tiempo atrás en una conversación de mi hermano mayor. Ya para ese entonces me daba más miedo hablarle, el niño juguetón y extrovertido ahora estaba callado y con la excusa de dibujar se quedaba en el salón con las demás chicas solo para verla. Poco le iba a importar que todo su equipo de fulbito lo mirara de la forma más rara desde afuera del salón, señalando algunos la pelota mientras gritaban “¡Italo ahora se junta con las niñas! ¡Italo ahora se junta con las niñas!” con una tonadita muy particular, sin ni siquiera imaginarse alguien que a los pocos meses lograría estar con valentina.
El comienzo, nudo o culminación de aquel romance poco importa. Por eso, justamente hablaré de la poca importancia que tuvo esa relación: era mi primer amor. Mi primer beso. Mi primer CD de música “La Oreja de Van Gogh”. La primera canción que le dediqué a una mujer niña: “La playa” que estaba incluida en ese CD. Y junto con el desenlace: mi primera decepción amorosa.
Terminó la primaria y poco supe de ella, cada quien con su vida. Yo, de gracioso, jovial y amiguero ya no tengo casi nada. Mi cara se deformó un poco – o mucho creo yo-. Como me da flojera afeitarme espero que la barba esté lo mas crecida posible la para entrar en acción. Este invierno me he vuelto muchísimo más friolento que antes y me baño cada dos o tres días. ¿De vestimenta? Bueno si me han visto sabrán que no me visto bien, pero, quiero pensar, que tampoco me visto mal. Así, con esas características, regresaba de la casa de una amiga una tarde de invierno, con un frio que me obligaba a tener las manos bien metidas en los bolsillos de los pantalones, y con la cabeza encogida. A lo lejos veía que una pareja caminaba en mi dirección, poco a poco nos íbamos acercando, pese a eso no le presté mucha atención al principio, digamos que cuando ya estaban a unos veinte o treinta metros recién los observé con mas detenimiento. Abrí más mis ojos y empecé a caminar despacio, ya a menos de de los veinte metros y al mismo tiempo en que mi sorpresa me generaba un nudo en la garganta escuche la voz de la chica que estaba de la mano con su enamorado:
- Dios! ¿Italo? Estaba dudando si eras tú ¡como has cambiado! ¡siete años que no sé nada de ti!
- Va… Valentina, vaya que sorpresa!
- Él es Bruno, mi enamorado.
Una sonrisa de oreja a oreja por parte de ella, parece como si, no sé, hubiera encontrado a su mejor amigo o algo parecido. Yo en cambio, mis ojos, mis gestos y hasta la falta de babero me delataba. La veía en segundos de pies a cabeza. La niña callada, tímida y de ojos negros profundos se había convertido ya en una mujer hermosa, alta y con el mismo cabello ondulado, solo que ahora, este bailaba al ritmo del viento; viento que, criminalmente, también hacia bailar a mis dientes pero de arriba a abajo.
- ¿pero que ha sido de tu vida? – me pregunta aun manteniendo la sonrisa-
- Ahí estudiando, este ciclo lo dejé pero –veo la cara de su enamorado, mal momento para actualizar vidas, pienso- pero me he dedicado a hacer algunos trabajos.
-Oye, seria bueno conversar uno de estos días. ¡Pero como has cambiado!
-Jajá. Me parecería perfecto. Nos ubicamos por facebook ¿te parece?
-Valentina, Valentina Benavides Bernal. Me agregas.
Fue gracioso, así ella no hubiese dicho su nombre completo yo ya lo sabía. Todo, absolutamente todo paso por mi mente, estaba frente a una mujer que alguna vez me he dibujó la felicidad en los ojos cuando aun ni sabia que era el amor. Estaba frente a la chica tímida del colegio, que ahora por cosas del destino hablaba y sonreía más que yo. Estaba frente a una mujer que podía conseguir lo que quisiera si se lo proponía: una gran prueba de eso era su enamorado; que era muy bien parecido. Tranquilamente podían posar los dos para ser la portada de una revista juvenil.
La conversación fue breve, no más de cinco minutos. Me fui quizás con la idea de que yo tuve a la Valentina niña e inocente, la que no distinguía lo bueno ni lo malo y ¿ni lo bonito ni lo feo? Y ahora otro tiene a la valentina de verdad, la que habla, ríe, propone, sueña, quiere, desea. Me dio vergüenza verla tan arreglada y yo, tan solo vestido con lo primero que encontré. Quizás así como yo me fui pensando que versión tuve de Valentina, ella también debió pensar que pasó con aquella versión de Italo. Aún tengo en la cabeza su nombre y apellido, lo que no tengo es la valentía para agregarla. ¿Vale la pena que conozca esta versión de mí?
PD:
Escribiré mas seguido, como en los viejos tiempos. Palabra.
El video/ la canción: la gran banda británica The verve – History [Precisa]
domingo, 21 de junio de 2009
Ella de él ¿?
Parece que al seudo escritor se le acabaron las ideas. Es un impostor, es un mentiroso, se ha dado cuenta que la encanta mentirle a la gente diciendo que algún día va a ser escritor, que estudia periodismo para tener una técnica de ¿escritura? y por fin plasmar sus disque grandes ideas al papel. No tiene ideas, ni tan solo una, lo único que tiene es un pasado que lo atormenta y vive soñando con que algún día se va a vengar de las personas que le han jodido la vida. Sabe que eso es imposible, así que solo ha guardado cada recuerdo de las personas para sus personajes ficticios, personajes que quizás nunca van a tener vida ni siquiera en la pluma.
El seudo escritor se siente jodidamente traumado porque nunca tuvo el amor de una persona, esta traumado porque siente como un golpe en el pecho cada vez que alguna chica con la que estuvo le comenta que esta perfectamente bien en su relación e inconscientemente le hace recordar lo desastroso que fue el tiempo fugaz de felicidad que sostuvo con este. Le da cólera pero escucha cada palabra que le dicen, hasta aconseja el muy cojudo dándosela de amigo. Pero él siempre estará dolido y recordara en cada conversación lo instantes en el que él tuvo que fingir ser otra persona para conquistarla y cuando por fin mostró su lado romántico, su lado de niño bueno, suelen dejarlo cuando se dan cuenta que no es mas que un triste idiota que busca en una mujer –quizás, porque aun ni el lo sabe- a una mamá.
Esta preocupado, más que eso, esta asustado, teme por su propia vida. Un nuevo compañero lo acompaña a todos lados y no le pide permiso cuando desea presentarse ante los demás, no esta seguro si la compañía será por días o por meses o por años o quizás para toda la vida. Sufre de ataques de pánico, aunque para ser más específico “trastorno de ansiedad generalizada”. Sabe que eso no lo va matar, pero tampoco lo deja vivir. Tiene que andar fingiendo una sonrisa que le queda como de fotografía delante de todos, porque sabe que si actúa al nivel de la ansiedad va a parecer un completo paranoico, siente que se asfixia, que se le congela todo el brazo izquierdo, que sus manos están empapadas de sudores fríos, que su corazón late a mil por hora, temblores en todo el cuerpo, que se le nubla completamente la vista y puede llegar al punto de perder la razón y desmayarse por un buen rato. Tiene un buffet de pastillas al lado de la cama para escoger, ¿ansiolíticos? ¿Antidepresivos? ¿Aspirinas? ¿Pastillas para dormir? ¿Alguna para regular el ritmo cardiaco? la verdad es que no se le antoja ninguna, pero si deja de tomarlas podría terminar en emergencias de la clínica mas cercana - le consta, ya lo ha experimentado mas de tres veces-. Tiene miedo de un día no ver el amanecer, alucina, ante los demás podría ser un drama, pero solo el sabe cuanto sufrimiento hay en cada visita de este invitado (nada deseado). Así que para todo el día dopado, después del desayuno, media pastilla antes del almuerzo y una después para dormir. Ya no tiene reflejos, es medio torpe al actuar y suele perder rápidamente la memoria de hechos recientes. De lo único que se acuerda es de cada beso que desperdicio tratando de encontrar a su chica perfecta, aunque ahora entiende claramente que quizás ella sea la que nunca lo encuentre a él.
Ahora esta saliendo con una chica, tienen una relación –una vez mas- informal. Esta vez ni va a intentar formalizar las cosas, ¿para que? –Se pregunta-. Todo marcha perfectamente bien así. Se ven, conversan, se ríen bastante, se besan; nunca se dicen nada de “te quiero” “me encanta estar contigo” o cosas por el estilo, después de cada beso solo se miran por unos cuantos segundos y saben todo lo que piensa el uno del otro. El final de esta engañosa relación es incierto, él supone que tarde o temprano ella encontrará a alguien. Se siente un cobarde, sus fantasmas lo persiguen y prefiere mil veces que ella –por así decirlo- lo termine a él ya que en su mediocridad cree que eso es mejor a intentar proponerle a formalizar la relación. Pero así como confiesa que el futuro es oscuro e incierto, asegura que este sea quizás el mejor presente que pudo vivir. La quiere o al menos eso es lo que el quiere creer. Eso es lo que piensa sobretodo cuando andan agarrados de la mano por las grises calles limeñas. Lo quiere, o al menos eso es lo que él cree cuando después de cada beso ella le muerde los labios y sonríe de una manera tan excitante que no habría forma de describirlo. Se quieren o al menos eso ellos creen, aunque mañana quizás solamente sea él el que creyó en esas cosas.
El video/ La canción:
perfecto para este clima tan deprimente “Radiohead- Karma Police”
El seudo escritor se siente jodidamente traumado porque nunca tuvo el amor de una persona, esta traumado porque siente como un golpe en el pecho cada vez que alguna chica con la que estuvo le comenta que esta perfectamente bien en su relación e inconscientemente le hace recordar lo desastroso que fue el tiempo fugaz de felicidad que sostuvo con este. Le da cólera pero escucha cada palabra que le dicen, hasta aconseja el muy cojudo dándosela de amigo. Pero él siempre estará dolido y recordara en cada conversación lo instantes en el que él tuvo que fingir ser otra persona para conquistarla y cuando por fin mostró su lado romántico, su lado de niño bueno, suelen dejarlo cuando se dan cuenta que no es mas que un triste idiota que busca en una mujer –quizás, porque aun ni el lo sabe- a una mamá.
Esta preocupado, más que eso, esta asustado, teme por su propia vida. Un nuevo compañero lo acompaña a todos lados y no le pide permiso cuando desea presentarse ante los demás, no esta seguro si la compañía será por días o por meses o por años o quizás para toda la vida. Sufre de ataques de pánico, aunque para ser más específico “trastorno de ansiedad generalizada”. Sabe que eso no lo va matar, pero tampoco lo deja vivir. Tiene que andar fingiendo una sonrisa que le queda como de fotografía delante de todos, porque sabe que si actúa al nivel de la ansiedad va a parecer un completo paranoico, siente que se asfixia, que se le congela todo el brazo izquierdo, que sus manos están empapadas de sudores fríos, que su corazón late a mil por hora, temblores en todo el cuerpo, que se le nubla completamente la vista y puede llegar al punto de perder la razón y desmayarse por un buen rato. Tiene un buffet de pastillas al lado de la cama para escoger, ¿ansiolíticos? ¿Antidepresivos? ¿Aspirinas? ¿Pastillas para dormir? ¿Alguna para regular el ritmo cardiaco? la verdad es que no se le antoja ninguna, pero si deja de tomarlas podría terminar en emergencias de la clínica mas cercana - le consta, ya lo ha experimentado mas de tres veces-. Tiene miedo de un día no ver el amanecer, alucina, ante los demás podría ser un drama, pero solo el sabe cuanto sufrimiento hay en cada visita de este invitado (nada deseado). Así que para todo el día dopado, después del desayuno, media pastilla antes del almuerzo y una después para dormir. Ya no tiene reflejos, es medio torpe al actuar y suele perder rápidamente la memoria de hechos recientes. De lo único que se acuerda es de cada beso que desperdicio tratando de encontrar a su chica perfecta, aunque ahora entiende claramente que quizás ella sea la que nunca lo encuentre a él.
Ahora esta saliendo con una chica, tienen una relación –una vez mas- informal. Esta vez ni va a intentar formalizar las cosas, ¿para que? –Se pregunta-. Todo marcha perfectamente bien así. Se ven, conversan, se ríen bastante, se besan; nunca se dicen nada de “te quiero” “me encanta estar contigo” o cosas por el estilo, después de cada beso solo se miran por unos cuantos segundos y saben todo lo que piensa el uno del otro. El final de esta engañosa relación es incierto, él supone que tarde o temprano ella encontrará a alguien. Se siente un cobarde, sus fantasmas lo persiguen y prefiere mil veces que ella –por así decirlo- lo termine a él ya que en su mediocridad cree que eso es mejor a intentar proponerle a formalizar la relación. Pero así como confiesa que el futuro es oscuro e incierto, asegura que este sea quizás el mejor presente que pudo vivir. La quiere o al menos eso es lo que el quiere creer. Eso es lo que piensa sobretodo cuando andan agarrados de la mano por las grises calles limeñas. Lo quiere, o al menos eso es lo que él cree cuando después de cada beso ella le muerde los labios y sonríe de una manera tan excitante que no habría forma de describirlo. Se quieren o al menos eso ellos creen, aunque mañana quizás solamente sea él el que creyó en esas cosas.
El video/ La canción:
perfecto para este clima tan deprimente “Radiohead- Karma Police”
viernes, 15 de mayo de 2009
No queria saber de tu vida... tampoco de la mia
Hace unos días me visitó una entrañable amiga de la cual no sabía nada de ella desde hace ya varios meses. Quien sabría la intención de su visita, de la nada me habló por el MSN y un “¿Qué tal como estas? ¿Qué ha sido de tu vida?” dio hincapié a una conversación que duró hasta altas horas de la noche y posteriormente quedaríamos en vernos al día siguiente en mi casa. Confieso que tal visita me dejó mas que excitado, después de ya algún tiempo que no he planeado tener alguna salida con alguien, es mas, sigo con esa idea de no querer salir con nadie hasta estar seguro de alguna chica valga la pena –como si yo valiera la pena para alguna chica- y sostener una relación seria. Todas mis hipótesis de chico serio y con la cabeza no tan caliente se desvanecieron en el momento que ella me llamó para confirmar la visita. Yo, ya para ese entonces que faltaban más o menos 3 horas para la visita, estaba nervioso, creando un guión imaginario en mi cabeza, arreglando mí cuarto por si las cosas salían de maravilla y en el extremo del optimismo desempolvando un viejo preservativo que alguna vez me regalo mi mejor amigo. Todo ya estaba listo para llevar a cabo la cita.
Ya habían pasado más de 20 minutos de la hora acordada, me encontraba echado en mi cama viendo televisión y de rato en rato viendo el reloj esperando a que el timbre de mi casa suene en cualquier momento, encendí la computadora y me puse a seleccionar unas cuantas canciones adecuadas para el momento hasta sonó mi celular “estoy en tu puerta. Ábreme” y colgó. ¡Caray! Planifique el momento por horas y ya no recuerdo nada, estoy nervioso y no hago otra cosa mas que mirarme al espejo – si pues, con lo guapo que soy ¬¬ - y decirme ¡muchacho hoy la vas a pasar de puta madre! Sonrío y me dirijo a abrirle la puerta de afuera. Estoy ansioso, estoy buscando una palabra inteligente, sexy y apropiada para no espantar a la visita.
Ahí estaba ella, simplemente preciosa, no tiene mucho maquillaje (cosa que me encanta), tiene un abrigo crema que le llega casi a las rodillas y botas… ¿botas? ¡Wow! Esta chica si que tiene un gusto increíble para vestirse, parece que en vez de visitar a un amigo estaba yendo a una reunión. Mi rostro me delataba, no la recordaba tan linda y mientras la hacia pasar no se me ocurría que decir, el Italo de toda la vida –o sea el tímido, el incapaz de tener un plan espontaneo de seducción, el que se le pone la carne de gallina cuando esta al frente de una mujer bonita - estaba a punto de salir y hacerme quedar una vez mas como buen amigo para conversar ¡las pelotas! por suerte eso no pasó. Nos sentamos en mi sala (que por casualidades divinas esta a 2 metros de mi cuarto) y empezamos a charlar, ella hablando y yo escuchando mas que nada – ese es mi fuerte- y de rato en rato dando algún comentario alentando a una respuesta para que ella siga hablando y hablando. Desde mi cuarto el volumen de la música armonizaba con las risas que de rato en rato soltábamos los dos después de algunas anécdotas pasadas. Desde el concierto de Oasis que fuimos los dos, pero en zonas distintas, hasta de anécdotas de algunas fiestas en donde nos encontrábamos mas no llegamos a nada más que bailar. Ella enciende un cigarrillo y ahí es donde me veo en aprietos, ¿le digo que lo apague? ¿Me pongo a fumar con ella? Estaba a punto de mandar al carajo mis 4 meses de abstinencia al cigarro por una mujer, no pude hacer nada. No fumé pero me sentí drogado viéndola fumar, que sensualidad que es ver a una mujer fumar, o por lo menos a ella… o por lo menos a ella en mi sala –pienso-.
La música suena perfecta pero como buen DJ se cual es el orden de las canciones y ya estaba a 3 canciones de que suenen las baladas y aun no pasaba nada, ella riéndose, de vez en cuando haciendo una mirada coqueta y yo… yo, bueno no se si tengo alguna mirada o sonrisa coqueta, pero también le sonreía, hasta que empezaron, los bien recibidos por mi, “toqueteos” ahí si bueno ya no tengo excusa, “hay oye has engordado” ,me dice mientras me tocaba mis rollitos, yo me rio y le sigo el juego, ahora ella esta con una mano en mi cintura y yo con mi mano también en la suya, una cruzada de miradas y el tan esperado (y prologado) beso se dio. Todo mi pasado lo había olvidado, éramos ella, yo y unas canciones que encajaban perfecto con el momento, no dejaba de besarla, como si ella hubiera llegado en el momento que mas necesitaba a alguien. No lo sé, no lo hacia por venganza ni nada, simplemente hubo una química tan perfecta que las cosas tenían que darse por si solas. Ahora, la tengo abrazada, con mis labios en su cabeza y ella contándome quien sabe que cosa, ni atención le presto, ella voltea, me vuelve a besar pero esta vez con mas aummm ¿pasión? ¿Cólera? Y yo –para variar- le seguía el juego, creo que el momento ya estaba dicho que nada nos podía parar, pero, como si fuera una película, sonó su celular y ella contesta, parece que es algún amigo, le dice alguna excusa y le cuelga. “Es Paolo, mi ex.” Me dice. Yo la miro desconcertado, pienso que me habló de él en algún momento y yo con una memoria no tan buena lo olvidé. “¿que te dijo?” le pregunto haciéndome el interesado, “Que quería verme. Ya no quiero volver con él…” ¡Oh no! Estaba a punto de presenciar el discurso de cómo estuvieron, cuanto duraron y porque terminaron, caballero había que estar preparado para todo, y si chantarme todo un problema que ni siquiera quería escuchar estaba en el plan no me quedaba de otra.
Volvió a abrazarme, como si yo fuera la escapatoria a su problema, quizás dándome a entender que ese momento que habíamos tenido no era más que eso, que una escapatoria a una vida de la que de vez en cuando queremos olvidar. Eso no lo había pensando en ese momento, lo pensé luego que ella me preguntó “¿y tu que tal? ¿Has terminado también con alguien?” ahí si sentí como si me hubieran disparado a quemarropa. Me quedé en silencio. “no, no he terminado con nadie, por el contrario quería empezar una relación con una chica a la cual quise (quiero) bastante, somos los mejores amigos y aun hago lo que puedo para olvidarla, a veces parezco sicótico porque en verdad la extraño bastante y quisiera saber de ella, me molesta de algún modo que yo así no quiera me pase buena parte del día pensando en ella y estoy seguro que ella ni enterada del asunto, me jode no poder lograr escapar de su ¿recuerdo? Y pensé que tú ibas a lograr el comienzo de una nueva etapa, pero veo que no fue así, no esperaba tu pregunta ¿tienes un cigarro por ahí?” Eso fue lo que le quería decir, pero solo le dije “nada mujer, no quiero tener problemas” sonrío y me sale el papel de actor que quería interpretar, la abrazo y la vuelvo a besar para olvidar el mal momento, obviamente, eso fue imposible.
Se termino la química, de la simpática charla y las sonrisas… termino en lamentos, ex enamorados y recuerdos. Ella se fue y yo, aun con la música, me eché en mi cama a pensar solo en una persona.
El video/la canción: el difunto grupo The sacados con una canción que caía a pelo en el momento en el que me quedé solo echado en mi cuarto:
Ya habían pasado más de 20 minutos de la hora acordada, me encontraba echado en mi cama viendo televisión y de rato en rato viendo el reloj esperando a que el timbre de mi casa suene en cualquier momento, encendí la computadora y me puse a seleccionar unas cuantas canciones adecuadas para el momento hasta sonó mi celular “estoy en tu puerta. Ábreme” y colgó. ¡Caray! Planifique el momento por horas y ya no recuerdo nada, estoy nervioso y no hago otra cosa mas que mirarme al espejo – si pues, con lo guapo que soy ¬¬ - y decirme ¡muchacho hoy la vas a pasar de puta madre! Sonrío y me dirijo a abrirle la puerta de afuera. Estoy ansioso, estoy buscando una palabra inteligente, sexy y apropiada para no espantar a la visita.
Ahí estaba ella, simplemente preciosa, no tiene mucho maquillaje (cosa que me encanta), tiene un abrigo crema que le llega casi a las rodillas y botas… ¿botas? ¡Wow! Esta chica si que tiene un gusto increíble para vestirse, parece que en vez de visitar a un amigo estaba yendo a una reunión. Mi rostro me delataba, no la recordaba tan linda y mientras la hacia pasar no se me ocurría que decir, el Italo de toda la vida –o sea el tímido, el incapaz de tener un plan espontaneo de seducción, el que se le pone la carne de gallina cuando esta al frente de una mujer bonita - estaba a punto de salir y hacerme quedar una vez mas como buen amigo para conversar ¡las pelotas! por suerte eso no pasó. Nos sentamos en mi sala (que por casualidades divinas esta a 2 metros de mi cuarto) y empezamos a charlar, ella hablando y yo escuchando mas que nada – ese es mi fuerte- y de rato en rato dando algún comentario alentando a una respuesta para que ella siga hablando y hablando. Desde mi cuarto el volumen de la música armonizaba con las risas que de rato en rato soltábamos los dos después de algunas anécdotas pasadas. Desde el concierto de Oasis que fuimos los dos, pero en zonas distintas, hasta de anécdotas de algunas fiestas en donde nos encontrábamos mas no llegamos a nada más que bailar. Ella enciende un cigarrillo y ahí es donde me veo en aprietos, ¿le digo que lo apague? ¿Me pongo a fumar con ella? Estaba a punto de mandar al carajo mis 4 meses de abstinencia al cigarro por una mujer, no pude hacer nada. No fumé pero me sentí drogado viéndola fumar, que sensualidad que es ver a una mujer fumar, o por lo menos a ella… o por lo menos a ella en mi sala –pienso-.
La música suena perfecta pero como buen DJ se cual es el orden de las canciones y ya estaba a 3 canciones de que suenen las baladas y aun no pasaba nada, ella riéndose, de vez en cuando haciendo una mirada coqueta y yo… yo, bueno no se si tengo alguna mirada o sonrisa coqueta, pero también le sonreía, hasta que empezaron, los bien recibidos por mi, “toqueteos” ahí si bueno ya no tengo excusa, “hay oye has engordado” ,me dice mientras me tocaba mis rollitos, yo me rio y le sigo el juego, ahora ella esta con una mano en mi cintura y yo con mi mano también en la suya, una cruzada de miradas y el tan esperado (y prologado) beso se dio. Todo mi pasado lo había olvidado, éramos ella, yo y unas canciones que encajaban perfecto con el momento, no dejaba de besarla, como si ella hubiera llegado en el momento que mas necesitaba a alguien. No lo sé, no lo hacia por venganza ni nada, simplemente hubo una química tan perfecta que las cosas tenían que darse por si solas. Ahora, la tengo abrazada, con mis labios en su cabeza y ella contándome quien sabe que cosa, ni atención le presto, ella voltea, me vuelve a besar pero esta vez con mas aummm ¿pasión? ¿Cólera? Y yo –para variar- le seguía el juego, creo que el momento ya estaba dicho que nada nos podía parar, pero, como si fuera una película, sonó su celular y ella contesta, parece que es algún amigo, le dice alguna excusa y le cuelga. “Es Paolo, mi ex.” Me dice. Yo la miro desconcertado, pienso que me habló de él en algún momento y yo con una memoria no tan buena lo olvidé. “¿que te dijo?” le pregunto haciéndome el interesado, “Que quería verme. Ya no quiero volver con él…” ¡Oh no! Estaba a punto de presenciar el discurso de cómo estuvieron, cuanto duraron y porque terminaron, caballero había que estar preparado para todo, y si chantarme todo un problema que ni siquiera quería escuchar estaba en el plan no me quedaba de otra.
Volvió a abrazarme, como si yo fuera la escapatoria a su problema, quizás dándome a entender que ese momento que habíamos tenido no era más que eso, que una escapatoria a una vida de la que de vez en cuando queremos olvidar. Eso no lo había pensando en ese momento, lo pensé luego que ella me preguntó “¿y tu que tal? ¿Has terminado también con alguien?” ahí si sentí como si me hubieran disparado a quemarropa. Me quedé en silencio. “no, no he terminado con nadie, por el contrario quería empezar una relación con una chica a la cual quise (quiero) bastante, somos los mejores amigos y aun hago lo que puedo para olvidarla, a veces parezco sicótico porque en verdad la extraño bastante y quisiera saber de ella, me molesta de algún modo que yo así no quiera me pase buena parte del día pensando en ella y estoy seguro que ella ni enterada del asunto, me jode no poder lograr escapar de su ¿recuerdo? Y pensé que tú ibas a lograr el comienzo de una nueva etapa, pero veo que no fue así, no esperaba tu pregunta ¿tienes un cigarro por ahí?” Eso fue lo que le quería decir, pero solo le dije “nada mujer, no quiero tener problemas” sonrío y me sale el papel de actor que quería interpretar, la abrazo y la vuelvo a besar para olvidar el mal momento, obviamente, eso fue imposible.
Se termino la química, de la simpática charla y las sonrisas… termino en lamentos, ex enamorados y recuerdos. Ella se fue y yo, aun con la música, me eché en mi cama a pensar solo en una persona.
El video/la canción: el difunto grupo The sacados con una canción que caía a pelo en el momento en el que me quedé solo echado en mi cuarto:
viernes, 17 de abril de 2009
¿Guerras perdidas?
La reunión estaba pactada a las 5 de la tarde. Iba a verme con un amigo del colegio en un café miraflorino para actualizar nuestras vidas, yo escogí el lugar para darle un poco de rectitud a la conversación, la necesitábamos en verdad. Creo que las mujeres como tema de conversación merecen cierta seriedad. Claro, no es lo mismo hablar de mujeres en una discoteca que hablar de mujeres en un bar y mucho menos hablar de mujeres en un burdel. Éramos dos jovencitos sentados en una cafetería pituca en Miraflores, uno de ellos alucinando algún día ser escritor y el otro que, pese a que estudia negocios globales, siempre deseó ser psicólogo.
Aliados. Así podría definirse nuestra amistad. Un problema muy parecido nos unió y ahora uno dependía uno del otro para salir de la cueva que una ruptura sentimental nos había metido. Nuestros problemas hasta cierto punto eran parecidos, a él lo habían terminado después de una larga relación de 3 años, a mi… ya todos saben la historia y si no, bueno, trato de superar una larga relación amical de 5 años, yo siempre estuve enamorado de esa mujer, ella no de mi, lo intentamos (no, no intentamos ni un carajo) y no resultó. Ahora era el momento de ver cual de las frentes estaba mejor para seguir con la defensa, y dos capuccinos daban hincapié a la esperada charla. “huevon, me llamó alucina” me decía mientras movía el capuccino para que disolviera la azúcar. Yo, lo miré con sorpresa, su ex fue la que lo terminó y no es muy normal que después de eso te llamen meses después para entablar una conversación. “¿enserio? ¿Qué te dijo?” pregunté con intriga. “que porque ya no hablamos como antes” dijo algo confundido. Me comentó que ella lo extrañaba, y estaba demás decir que el también, poco a poco la conversación estaba tomando un cuerpo muy distinto al que imaginé, no era tanto una conversación sino mas bien una confesión de soldado a soldado. El capuccino se me hacia cada vez mas amargo mientras el proseguía con su historia y la cafetería se llenaba de gente aparentemente de primera clase. Mujeres hermosas hacían que a veces los dos perdamos la mirada ante una bellezas que sentaban en la mesa de al lado. En verdad llegó un momento en que era tal la presencia de gringos que no sentíamos mas perdidos que Adán en el día de la madre. Complejo de inferioridad creo yo.
El me hablaba cada vez más confundido/pensativo de ella, yo, sacándole el jugo a mis sentidos, lo escuchaba mientras miraba a las muchachitas de la mesa del costado. Pasaron dos horas y hasta ese momento no había muchas armas para que los guerreros sigan batallando. El sentencio su historia con un letal “volví con ella”. Lo confieso, sentí emoción por él, sentí emoción por que el la quería, la quiere, y era técnicamente un milagro que ella lo llamara para regresar. En verdad no habían palabras para decirle lo que yo sentía, por un lado pese a que éramos dos hombres resentidos con el amor, a él se le presentó una oportunidad que a decir verdad, yo no la dejaría pasar, y por el otro lado me sentí solo en campo de batalla, como si mi único comando me apuntara con su arma en la cien y me decía “lo siento compare pero me voy a lo seguro” y pese a que no disparó, sentí como se alejaba de la base con el arma apuntándome sin tener opción a reclamo y me dejo solo, solo y con una pistola de agua para seguir con la pelea – ok, hasta ahí duro mi alucinada.-
Luego de un par de consejos para que no fallara en su relación llegó la pregunta que –para ya en ese momento- no podría responder con claridad, “¿Cómo estas bro?” ahí fue donde pensé en una respuesta oportuna y no quedar como el lado opuesto de las historias. “mejor creo” respondí seco mientras terminaba mi ya extremadamente amarga bebida. No lo sé, es como si en unos minutos hubiera imaginado como es que habría sido si ella me llamara ¿hubiera vuelto a decirle que no deseo saber mas de ella otra vez? ¿Hubiera tenido el coraje para decirle que la quiero ver aunque sea por última vez? Miles de preguntas y yo solo dije “mejor creo” tan falso como un billete de doce soles. Entendí que en estas guerras hay que pelearlas uno solo asi el enemigo sea un inmenso recuero que te aturde todos los días, sin aliados, sin amigos, y solo con la frente en alto aunque no se muy bien para que.
Después de 3 horas nos despedimos con la promesa de tomarnos otro café uno de estos días. Me fui caminando por el parque Kennedy pensando en la jugarreta que el destino me había hecho vil participante. Lo curioso fue que caminando vi a un joven parado en uno de los círculos – esos, en los que la gente se sienta supongo que a conversar- hablando en voz alta como para que la gente lo escuché. Me acerqué con suma curiosidad y escuché por un momento lo que decía. Era cristiano, estaba predicando la palabra de Dios en un parque un viernes a las 8 de la noche. Me senté lejos como para ver que tanta atención obtenía de los transeúntes. Él hablaba de la salvación mediante lo que decía la biblia, y yo atento escuchaba cada palabra. No pasaron mas de cinco minutos para escuchar un primer comentario “no le den plata y verán que se va al toque ese loco” decía un viejo bigotón medio gordo que hasta podría jurar que no tenia ni noción de lo que hablaba aquel joven. Yo lo miraba con admiración ya que yo también sigo esa religión, pero no me imaginada en un parque diciéndole a todos la salvación que Dios tiene para nosotros. Al rato se paró junto a mí un chino, cara de cuarenta años supongo y decía en voz baja como para mi “¿salvación? Que le diga eso a los políticos, rateros de mierda” yo lo miré y me sentía con la responsabilidad de responderle, no lo hice, arrugué y me sentí un transeúnte mas, mientras la gente pasaba y fumaba sin el mas mínimo respeto a al joven predicador, este tenia su biblia y no se amilanaba ante tanto inculto que se burlaba de palabras tan sabias, en verdad me sentí el doble de mal, el con su biblia en la mano gritando a todo pulmón que hay una mejor forma de vivir yo al fondo con mi biblia pero bien escondida en mi mochila. Debí apoyarlo, yo también se algo que podría ayudar, quizás los dos hubiéramos podido hacer mas, pero yo después de escuchar los comentarios dela gente sentí vergüenza. Me fui porque me sentía un hipócrita ante tanta gente, exagerando un poco, como cuando Pedro negó a Jesús. De hecho que mientras escribo estas líneas me siento arrepentido ante tanta cabroneria que mostré en el parque. No volverá a pasar, enserio.
Los PD:
1) Poco a poco, simple y complejamente eso, poco a poco.
2) Me quedé solo en la batalla, ojala que sepa algo de mi enemigo mas querido, porque en verdad la extraño bastante, lo pongo así porque es mas probable que ella lea el blog a que yo la llame a su casa… que tal cabrón
3) Perdón, pero en verdad esto fue lo que pasó hoy, ¿es un diario no? Trataré de que sea un semanario.
El video/la canción: ¿recuerdan a Bacilos? Ahí los dejo con un video de su ex integrante, tranquilaza pero bien buena la canción.
Aliados. Así podría definirse nuestra amistad. Un problema muy parecido nos unió y ahora uno dependía uno del otro para salir de la cueva que una ruptura sentimental nos había metido. Nuestros problemas hasta cierto punto eran parecidos, a él lo habían terminado después de una larga relación de 3 años, a mi… ya todos saben la historia y si no, bueno, trato de superar una larga relación amical de 5 años, yo siempre estuve enamorado de esa mujer, ella no de mi, lo intentamos (no, no intentamos ni un carajo) y no resultó. Ahora era el momento de ver cual de las frentes estaba mejor para seguir con la defensa, y dos capuccinos daban hincapié a la esperada charla. “huevon, me llamó alucina” me decía mientras movía el capuccino para que disolviera la azúcar. Yo, lo miré con sorpresa, su ex fue la que lo terminó y no es muy normal que después de eso te llamen meses después para entablar una conversación. “¿enserio? ¿Qué te dijo?” pregunté con intriga. “que porque ya no hablamos como antes” dijo algo confundido. Me comentó que ella lo extrañaba, y estaba demás decir que el también, poco a poco la conversación estaba tomando un cuerpo muy distinto al que imaginé, no era tanto una conversación sino mas bien una confesión de soldado a soldado. El capuccino se me hacia cada vez mas amargo mientras el proseguía con su historia y la cafetería se llenaba de gente aparentemente de primera clase. Mujeres hermosas hacían que a veces los dos perdamos la mirada ante una bellezas que sentaban en la mesa de al lado. En verdad llegó un momento en que era tal la presencia de gringos que no sentíamos mas perdidos que Adán en el día de la madre. Complejo de inferioridad creo yo.
El me hablaba cada vez más confundido/pensativo de ella, yo, sacándole el jugo a mis sentidos, lo escuchaba mientras miraba a las muchachitas de la mesa del costado. Pasaron dos horas y hasta ese momento no había muchas armas para que los guerreros sigan batallando. El sentencio su historia con un letal “volví con ella”. Lo confieso, sentí emoción por él, sentí emoción por que el la quería, la quiere, y era técnicamente un milagro que ella lo llamara para regresar. En verdad no habían palabras para decirle lo que yo sentía, por un lado pese a que éramos dos hombres resentidos con el amor, a él se le presentó una oportunidad que a decir verdad, yo no la dejaría pasar, y por el otro lado me sentí solo en campo de batalla, como si mi único comando me apuntara con su arma en la cien y me decía “lo siento compare pero me voy a lo seguro” y pese a que no disparó, sentí como se alejaba de la base con el arma apuntándome sin tener opción a reclamo y me dejo solo, solo y con una pistola de agua para seguir con la pelea – ok, hasta ahí duro mi alucinada.-
Luego de un par de consejos para que no fallara en su relación llegó la pregunta que –para ya en ese momento- no podría responder con claridad, “¿Cómo estas bro?” ahí fue donde pensé en una respuesta oportuna y no quedar como el lado opuesto de las historias. “mejor creo” respondí seco mientras terminaba mi ya extremadamente amarga bebida. No lo sé, es como si en unos minutos hubiera imaginado como es que habría sido si ella me llamara ¿hubiera vuelto a decirle que no deseo saber mas de ella otra vez? ¿Hubiera tenido el coraje para decirle que la quiero ver aunque sea por última vez? Miles de preguntas y yo solo dije “mejor creo” tan falso como un billete de doce soles. Entendí que en estas guerras hay que pelearlas uno solo asi el enemigo sea un inmenso recuero que te aturde todos los días, sin aliados, sin amigos, y solo con la frente en alto aunque no se muy bien para que.
Después de 3 horas nos despedimos con la promesa de tomarnos otro café uno de estos días. Me fui caminando por el parque Kennedy pensando en la jugarreta que el destino me había hecho vil participante. Lo curioso fue que caminando vi a un joven parado en uno de los círculos – esos, en los que la gente se sienta supongo que a conversar- hablando en voz alta como para que la gente lo escuché. Me acerqué con suma curiosidad y escuché por un momento lo que decía. Era cristiano, estaba predicando la palabra de Dios en un parque un viernes a las 8 de la noche. Me senté lejos como para ver que tanta atención obtenía de los transeúntes. Él hablaba de la salvación mediante lo que decía la biblia, y yo atento escuchaba cada palabra. No pasaron mas de cinco minutos para escuchar un primer comentario “no le den plata y verán que se va al toque ese loco” decía un viejo bigotón medio gordo que hasta podría jurar que no tenia ni noción de lo que hablaba aquel joven. Yo lo miraba con admiración ya que yo también sigo esa religión, pero no me imaginada en un parque diciéndole a todos la salvación que Dios tiene para nosotros. Al rato se paró junto a mí un chino, cara de cuarenta años supongo y decía en voz baja como para mi “¿salvación? Que le diga eso a los políticos, rateros de mierda” yo lo miré y me sentía con la responsabilidad de responderle, no lo hice, arrugué y me sentí un transeúnte mas, mientras la gente pasaba y fumaba sin el mas mínimo respeto a al joven predicador, este tenia su biblia y no se amilanaba ante tanto inculto que se burlaba de palabras tan sabias, en verdad me sentí el doble de mal, el con su biblia en la mano gritando a todo pulmón que hay una mejor forma de vivir yo al fondo con mi biblia pero bien escondida en mi mochila. Debí apoyarlo, yo también se algo que podría ayudar, quizás los dos hubiéramos podido hacer mas, pero yo después de escuchar los comentarios dela gente sentí vergüenza. Me fui porque me sentía un hipócrita ante tanta gente, exagerando un poco, como cuando Pedro negó a Jesús. De hecho que mientras escribo estas líneas me siento arrepentido ante tanta cabroneria que mostré en el parque. No volverá a pasar, enserio.
Los PD:
1) Poco a poco, simple y complejamente eso, poco a poco.
2) Me quedé solo en la batalla, ojala que sepa algo de mi enemigo mas querido, porque en verdad la extraño bastante, lo pongo así porque es mas probable que ella lea el blog a que yo la llame a su casa… que tal cabrón
3) Perdón, pero en verdad esto fue lo que pasó hoy, ¿es un diario no? Trataré de que sea un semanario.
El video/la canción: ¿recuerdan a Bacilos? Ahí los dejo con un video de su ex integrante, tranquilaza pero bien buena la canción.
lunes, 13 de abril de 2009
El diario de...
He analizado perfectamente este blog. Este no es ni siquiera un diario y mucho menos de un cabrón. Este blog fue creado inconscientemente solo para una persona y todos sabemos quien es. Ahora, ya un poco mas con los pies en la tierra y tratando de olvidar un dulce recuerdo, he pensado seriamente en cerrar este humilde espacio de confesiones. ¿Por qué? Porque quizás eso ayude a esta terapia tan difícil que es olvidar a esa persona. Es mas, hasta dudo que lo mío sea la escritura (debe ser por eso que he dejado de escribir) y he vuelto de nuevo a pensar que hacer para justificar mi presencia en la tierra.
Si alguien por ahí esta interesado en saber como fue el verdadero final de mi relación con mi mejor amiga se lo contaré de forma breve: después de esa horrorosa pelea por teléfono de la que hablé en el último post me llamó a la semana y conversamos por mas de una hora, debo confesar que fue la mejor conversación que hemos tenido en meses, y no bromeo, dos personas maduras [?] hablando de un problema que se había enfriado notoriamente, y que ya cada uno con la cabeza mas fría podía dar su punto de vista. Así fue, conversamos, nos reímos, nos decíamos que nos extrañábamos – aquí viene la aclaración que quizás preferiría no hacerla: ella extrañaba a su amigo y yo hecho un pelotudo extrañaba a la mujer que estaba del otro lado del teléfono- fue todo tan perfecto, me sentía mas que contento de volver a hablar con ella (y es que cuando ella habla no hay nadie quien la pare) actualizándonos de que nos había pasado esos siete días que mas bien parecían meses. Al pasar lo minutos, la realidad me estaba borrando segundo a segundo aquella sonrisa que tenia cuando contesté el teléfono. Ella quería recuperar al amigo perdido, y yo ya estaba en bandeja para volver a ser el plato de toda la vida. Pensé “esto no puede seguir así” le dije esta que me perdonara pero ya no que me llamé mas. Que me perdonara pero ya no quiero volver a caer en el mismo agujero. Que pensé ser su amigo pero todo era una mentira, yo siempre la quise y no quiero hacerme mas daño. Ella por suerte entendió, y de pasada yo también entendí –ya de una vez por todas- que ella no quería más que mi amistad. Le dije de nuevo lo mucho que la quería y me despedí. Ahí terminó todo, borre todos sus mensajes; incluidos los números celulares, y ahora lucho con la dura tarea de no llamarla por teléfono, cosa que hasta ahora he cumplido con rotundo éxito. Eso es todo.
La vida continúa, ahora quiera o no, ella se tendrá que ir de mi cabeza. A veces creo que es por eso que ya no escribo, no quiero aburrirlos mas con esta historia con final cantado. No escribo porque ya no hay ese dulcecito que me pegaba al teclado. No escribo porque no hay una mujer que active ese sentido que hacia que contara todo con lujo de detalles. Ja ¿y se supone que quiero ser escritor no? Me preocupo un poco, pero sé que este blog, o madura; o morirá en el intento. Entonces habrá que buscar a esa chica -¿o esperar a que ella me encuentre?- de hecho que hay muchas que me gustan pero, dada a la experiencia adquirida (y de la peor forma) ya no estoy para andar degustando. Así que voy a ser mas que sincero al decir que este blog no sé en que sentido irá, pero no dará más la vuelta en U, a menos que… no, no lo creo.
Como lo dije en un principio, este no es el diario de un cabrón, pero puede que sea el diario de un idiota, de un sufrido, de un huevón, o simplemente mi diario. Perdón por la demora pero para empezar nuevas historias, hay que terminar otras. Y, este blog no se va a cerrar, no se va a cerrar por el respeto que le tengo a los cada vez menos lectores que lo siguen, aunque; entre otras cosas, también es por la flojera que daría crear otro. Saludos.
Los PD:
1) No estaba muerto… lástima que tampoco estuve de parranda.
2) Estoy pensando seriamente en poner en este blog los cuentecillos que he escrito, con eso ya podríamos descartar totalmente que lo mío no es la literatura ¿no?
3) Infinitas gracias a las personas que aun leen este espacio que en el mejor de los casos lo podríamos llamar “blog”.
El video/la canción: aquí una pequeña muestra de lo que va a ser oasis en Lima, esta canción me encanta, hubiera querido ir acompañado, lastima que la persona que quería que me acompañe le dije que ya no me llamara mas, quizás en el concierto cometa una locura y llame cuando Noel cante esta canción. “Don´t Look back in anger – Oasis [wembley 2009]
Si alguien por ahí esta interesado en saber como fue el verdadero final de mi relación con mi mejor amiga se lo contaré de forma breve: después de esa horrorosa pelea por teléfono de la que hablé en el último post me llamó a la semana y conversamos por mas de una hora, debo confesar que fue la mejor conversación que hemos tenido en meses, y no bromeo, dos personas maduras [?] hablando de un problema que se había enfriado notoriamente, y que ya cada uno con la cabeza mas fría podía dar su punto de vista. Así fue, conversamos, nos reímos, nos decíamos que nos extrañábamos – aquí viene la aclaración que quizás preferiría no hacerla: ella extrañaba a su amigo y yo hecho un pelotudo extrañaba a la mujer que estaba del otro lado del teléfono- fue todo tan perfecto, me sentía mas que contento de volver a hablar con ella (y es que cuando ella habla no hay nadie quien la pare) actualizándonos de que nos había pasado esos siete días que mas bien parecían meses. Al pasar lo minutos, la realidad me estaba borrando segundo a segundo aquella sonrisa que tenia cuando contesté el teléfono. Ella quería recuperar al amigo perdido, y yo ya estaba en bandeja para volver a ser el plato de toda la vida. Pensé “esto no puede seguir así” le dije esta que me perdonara pero ya no que me llamé mas. Que me perdonara pero ya no quiero volver a caer en el mismo agujero. Que pensé ser su amigo pero todo era una mentira, yo siempre la quise y no quiero hacerme mas daño. Ella por suerte entendió, y de pasada yo también entendí –ya de una vez por todas- que ella no quería más que mi amistad. Le dije de nuevo lo mucho que la quería y me despedí. Ahí terminó todo, borre todos sus mensajes; incluidos los números celulares, y ahora lucho con la dura tarea de no llamarla por teléfono, cosa que hasta ahora he cumplido con rotundo éxito. Eso es todo.
La vida continúa, ahora quiera o no, ella se tendrá que ir de mi cabeza. A veces creo que es por eso que ya no escribo, no quiero aburrirlos mas con esta historia con final cantado. No escribo porque ya no hay ese dulcecito que me pegaba al teclado. No escribo porque no hay una mujer que active ese sentido que hacia que contara todo con lujo de detalles. Ja ¿y se supone que quiero ser escritor no? Me preocupo un poco, pero sé que este blog, o madura; o morirá en el intento. Entonces habrá que buscar a esa chica -¿o esperar a que ella me encuentre?- de hecho que hay muchas que me gustan pero, dada a la experiencia adquirida (y de la peor forma) ya no estoy para andar degustando. Así que voy a ser mas que sincero al decir que este blog no sé en que sentido irá, pero no dará más la vuelta en U, a menos que… no, no lo creo.
Como lo dije en un principio, este no es el diario de un cabrón, pero puede que sea el diario de un idiota, de un sufrido, de un huevón, o simplemente mi diario. Perdón por la demora pero para empezar nuevas historias, hay que terminar otras. Y, este blog no se va a cerrar, no se va a cerrar por el respeto que le tengo a los cada vez menos lectores que lo siguen, aunque; entre otras cosas, también es por la flojera que daría crear otro. Saludos.
Los PD:
1) No estaba muerto… lástima que tampoco estuve de parranda.
2) Estoy pensando seriamente en poner en este blog los cuentecillos que he escrito, con eso ya podríamos descartar totalmente que lo mío no es la literatura ¿no?
3) Infinitas gracias a las personas que aun leen este espacio que en el mejor de los casos lo podríamos llamar “blog”.
El video/la canción: aquí una pequeña muestra de lo que va a ser oasis en Lima, esta canción me encanta, hubiera querido ir acompañado, lastima que la persona que quería que me acompañe le dije que ya no me llamara mas, quizás en el concierto cometa una locura y llame cuando Noel cante esta canción. “Don´t Look back in anger – Oasis [wembley 2009]
lunes, 30 de marzo de 2009
... Y qusiera volver a empezar
No sé si haya sido buena idea esperar toda una interminable semana para escribirte estas últimas letras. Debo empezar confesando que toda esta semana me la he pasado no solo pensando en ese mes que duró nuestro “modo de prueba” [?] sino que me puse a pensar en desde que te conocí. Ja, estoy seguro que si algún día volvemos a hablar te podría contar todo lo que encerró estos cinco años (aunque tú dirás que son seis) en el que duró esta amistad que tuve que ponerle un punto final de la peor manera creo yo.
Te llamé aquel lunes con la esperanza de de arreglar las cosas. Te llamé para decirte que nuestra ¿relación? se está yendo justamente por el rumbo que no quería. Te llamé para decirte que te quiero, que pasaron tan solo dos días desde el fatídico sábado del baby shower pero ya te extraño. En fin, no tiene sentido poner cada una de las cosas por las cuales te llamé, sin embargo pese a que nunca las dije, respondiste a todas mis dudas, una por una. Fuiste clara, exacta con cada cosa que andaba mal, dijiste exactamente todos los puntos de vista que yo también había pensado. No obstante, creo saber en que falló el experimento.
Habían muchas formas de intentarlo, pero escogimos (¿o escogiste?) la forma informal, la cual no te da muchos beneficios, la cual a la persona que quiere de verdad lo ata a unas condiciones imposibles de quebrar. Quería decirte tantas cosas, lo feliz que me hacías al estar a tu lado, pero nunca pude saber eso ¿en verdad estaba a tu lado? No podía liberar mis sentimientos, tú me lo prohibiste secretamente y solo me dediqué a no dar mas de lo que recibía. He ahí el comienzo de por que no hubo química. No la hubo porque –me imagino- nunca mostraste tus sentimientos, quizás –sigo imaginando- sea porque nunca los tuviste, agradezco infinitamente que lo hayas intentado pero así solo se consiguió que se retardara lo que en un principio era el problema: tú me ves como tu amigo y yo te veo como la mujer de mis sueños. Para ser un poco mas sincero, creo que toda relación debería comenzar por sentimientos y en lo que respecta a nosotros (muy aparte que aun sigo con la duda si empezamos alguna relación) se empezó por otro factor “los estilos de vida”. Para mi estaba mas que claro que nuestros estilos de vida son mas que diferentes, sabia que seria un problema si es que lo veíamos como tal. Pero bueno, aunque me cueste aceptarlo también juega, y vaya que jugó… pero en mi contra.
Quizás estoy un poco dolido por todo, debe ser por cuando empezó todo deseé ser la persona que necesitas, y como todo hombre estúpido que es golpeado en su ego, al no poder serlo la irracionalidad me venció y me comporté como todo un patán por teléfono, no podía entender, no sé si la respuesta es que yo nunca quise ser tu amigo como te lo dije aquel día. Sé que debió sonar horrible y te pido disculpas por eso, además por colgarte de una manera poco –o nada- caballerosa. En verdad me siento mal por eso, una cosa es que no me quieras y otra muy diferente es que haya ganado puntos para que aparte de eso me ubiques un espacio en el rincón de tu olvido. Se que no era la forma de querer desaparecer, en verdad aun no encontró una buena forma de decirte adiós, pero escogí la peor. No quiero que pienses que soy un egoísta, que tiene que ser la cosa a mi modo sino nada. Me encantaría ser tu amigo, que mas quisiera que poder llamarte y hablar como antes, todos estos días lo he pensado, pero es algo que me da mucho miedo y lo peor de todo es que tengo la respuesta: aun te quiero.
Te extraño y espero –deseo- que tu también me estés extrañando aunque sea un poco. Ojalá la vida me de alguna revancha porque la verdad me muero de ganas de saber como estas, de conversar, de comportarme de la forma que no me comporté ese lunes por la noche. Espero que estas líneas hayan dejado –aunque sea- un poco mas claro de cómo me siento, ¿sabes? Me he dado cuenta que tu eres la persona con la que he hablado mas tiempo por teléfono. Me he dado cuenta de muchas cosas todos estos días y es difícil poder olvidar todo de un soplido, quizás en los próximos días recuerde mas cosas de la amistad que tuve con la persona mas linda.
Este video es perfecto para este post. Si tan solo uno pudiera retroceder el tiempo con tan solo pensarlo- decirlo:
Te llamé aquel lunes con la esperanza de de arreglar las cosas. Te llamé para decirte que nuestra ¿relación? se está yendo justamente por el rumbo que no quería. Te llamé para decirte que te quiero, que pasaron tan solo dos días desde el fatídico sábado del baby shower pero ya te extraño. En fin, no tiene sentido poner cada una de las cosas por las cuales te llamé, sin embargo pese a que nunca las dije, respondiste a todas mis dudas, una por una. Fuiste clara, exacta con cada cosa que andaba mal, dijiste exactamente todos los puntos de vista que yo también había pensado. No obstante, creo saber en que falló el experimento.
Habían muchas formas de intentarlo, pero escogimos (¿o escogiste?) la forma informal, la cual no te da muchos beneficios, la cual a la persona que quiere de verdad lo ata a unas condiciones imposibles de quebrar. Quería decirte tantas cosas, lo feliz que me hacías al estar a tu lado, pero nunca pude saber eso ¿en verdad estaba a tu lado? No podía liberar mis sentimientos, tú me lo prohibiste secretamente y solo me dediqué a no dar mas de lo que recibía. He ahí el comienzo de por que no hubo química. No la hubo porque –me imagino- nunca mostraste tus sentimientos, quizás –sigo imaginando- sea porque nunca los tuviste, agradezco infinitamente que lo hayas intentado pero así solo se consiguió que se retardara lo que en un principio era el problema: tú me ves como tu amigo y yo te veo como la mujer de mis sueños. Para ser un poco mas sincero, creo que toda relación debería comenzar por sentimientos y en lo que respecta a nosotros (muy aparte que aun sigo con la duda si empezamos alguna relación) se empezó por otro factor “los estilos de vida”. Para mi estaba mas que claro que nuestros estilos de vida son mas que diferentes, sabia que seria un problema si es que lo veíamos como tal. Pero bueno, aunque me cueste aceptarlo también juega, y vaya que jugó… pero en mi contra.
Quizás estoy un poco dolido por todo, debe ser por cuando empezó todo deseé ser la persona que necesitas, y como todo hombre estúpido que es golpeado en su ego, al no poder serlo la irracionalidad me venció y me comporté como todo un patán por teléfono, no podía entender, no sé si la respuesta es que yo nunca quise ser tu amigo como te lo dije aquel día. Sé que debió sonar horrible y te pido disculpas por eso, además por colgarte de una manera poco –o nada- caballerosa. En verdad me siento mal por eso, una cosa es que no me quieras y otra muy diferente es que haya ganado puntos para que aparte de eso me ubiques un espacio en el rincón de tu olvido. Se que no era la forma de querer desaparecer, en verdad aun no encontró una buena forma de decirte adiós, pero escogí la peor. No quiero que pienses que soy un egoísta, que tiene que ser la cosa a mi modo sino nada. Me encantaría ser tu amigo, que mas quisiera que poder llamarte y hablar como antes, todos estos días lo he pensado, pero es algo que me da mucho miedo y lo peor de todo es que tengo la respuesta: aun te quiero.
Te extraño y espero –deseo- que tu también me estés extrañando aunque sea un poco. Ojalá la vida me de alguna revancha porque la verdad me muero de ganas de saber como estas, de conversar, de comportarme de la forma que no me comporté ese lunes por la noche. Espero que estas líneas hayan dejado –aunque sea- un poco mas claro de cómo me siento, ¿sabes? Me he dado cuenta que tu eres la persona con la que he hablado mas tiempo por teléfono. Me he dado cuenta de muchas cosas todos estos días y es difícil poder olvidar todo de un soplido, quizás en los próximos días recuerde mas cosas de la amistad que tuve con la persona mas linda.
Este video es perfecto para este post. Si tan solo uno pudiera retroceder el tiempo con tan solo pensarlo- decirlo:
Suscribirse a:
Entradas (Atom)