Cada día, cada cosa, cada situación me hace pensar que la vida es una locura a los 21 años. De ser el caso, necesito un psicologo urgente. Me jode vivir así, por eso escribo, a lo mejor cojudeces, pero escribo. Debe ser este mi sueño frustrado y el motivo por el cual creé este diario nada personal.
viernes, 18 de noviembre de 2011
Britney y yo
miércoles, 27 de julio de 2011
El regreso fugaz de "E"
- Tengo que irme.
- Está bien.
- ¿Fumamos un último cigarro?
- Perfecto.
miércoles, 6 de julio de 2011
Ver para creer
*Artículo de opinión para el curso de Redacción periodística
jueves, 30 de junio de 2011
El Observador
Levantas la mano y el profesor te deja preguntar. Apenas acabas la pregunta ya son más de tres los hombres que se ofrecen volutariamente para responder, ninguno sabe la respuesta, pero hablan cuanquier cosa con tal de que sepas que existen. Te ries de sus comentarios y el salón se vuelve un circo por un par de minutos. Vuelves a escribir en tu cuaderno y dibujas un corazón con tu nombre en la la parte superior de la hoja, la chica que está a tu costado te pide algo y le das un lapicero rosado. Pides permiso para ir al baño, pero la verdad es que quieres ir a fumar un cigarro al patio. Cuando sales del salón, dos hombres que están sentados en las ultimas carpetas se pasan la voz mutuamente para verte mientras sales por la puerta, supongo que alguno de ellos te está imaginando de una manera inadecuada. A los diez minutos que vuelves, inpregnas todo el ambiente con olor a tabaco y nadie se queja, tampoco lo hago yo.
¿Que estarán imaginando ellos al verte?
Es Extraño, te lo juro, es muy extraño. Porque ahora soy solo un observador, mientras que antes yo era la persona que salia contigo para ir a fumar no uno, sino varios cigarros porque nos olvidabamos de la clase cuando conversabamos. Porque en un a de esas salidas nos dimos en primero beso y pude comprobar que no solo tu voz era dulce, tus labios también lo eran. Porque ese mismo jean descolorido que miraban con lujuria, yo mientras te acariciaba te lo quité para continuar besando lo infinito que era tu cuerpo ante mis labios. Porque mientras ellos te imaginaban en la cama, yo estuve en la tuya, deslumbrado ante tu cuerpo desnudo, porque yo sí te comparé con un angel cuando te miraba a los ojos desde tu pecho. Ellos que van a saber de eso.
Que van a saber que hablas mientras duermes, y que luego despiertas solo para darme un beso. Ni lo imaginan. O que cuando despiertas te gusta preparar café, y te gustaba que los dos tomaramos de la misma taza, para luego no probar nada más que nuestros labios antes de salir para clase. Peinados o despeinados, eso no...
-¡Noel! Podria decirme ¿Cuál es la respuesta de la pregunta cinco?
- ¿La cinco profesor? ...
Los dejo con esta canción que va pelo con el invierno:
lunes, 25 de enero de 2010
Mi Mala Suerte
Era cierto, había ofendido a mi jefe de la manera más fuerte creo yo, no lo sé, creo que él hubiera preferido que le mente la madre pero nunca decirle cabro sabiendo sus gustos sexuales. Pero que puedo hacer, tengo una suerte media a lo chavo del ocho desde siempre, solo que ahora soy adulto y debo pagar las consecuencias como tal. Sin embargo insisto con culpar a mi mala fortuna…
Era casi las 3am y aun no terminábamos de barrer el local, para esa tarea solo nos quedamos dos en el piso: Eduardo y yo, ya sin música y la mitad de las luces apagadas Eduardo empieza a joder haciendo los típicos bromas de maricones “hay mírenla con la escoba es toda una Natacha” “hay mírenla como se endurece el pezón cuando agarra el mando de la escoba” con una voz bastante afeminada. Luego, se me acerca y empieza a acariciarme la loca esta, yo, sabiendo que todo es broma también lo jodo hasta que terminé de barrer. Cuando ya me disponía a ponerle seriedad al asunto porque tenía que cuadrar le digo de forma autoritaria “ya mierda, no jodas que tengo que cuadrar mi dinero de las ventas” mientras que él “haay ya empezó la secretaria” manteniendo el tono nada masculino de su voz. No le hago caso y me siento y empiezo a cuadrar en una de las mesas, cuando en eso, en no más de medio minuto que trataba de obviar las mariconadas de Eduardo, yo con la cabeza gacha y tratando de sacar todo el dinero de mi canguro, alguien acaricia la parte posterior de mi cabellera (por no decir mi nuca) y sigue defrente, yo por inercia solo atino a decir ¡Sal oe cabrazo! Mientras sigo cuadrando, grande fue mi sorpresa cuando escucho una voz seria y falsamente femenina diciéndome “Oye ¿Qué me has dicho?” levanto la mirada y veo a mi jefe con cara de todo menos de cabro en ese momento, la cara de marica la tenía yo que no sabía qué hacer o decir.
¿Piña? ¿Salado? Eso es poco creo yo. Pese a que busqué un buen floro para ofrecer disculpas en la oficina del jefe, a este nada le importó y tenía en mente mandar mi traslado del local, ya no en larcomar sino en el jockey plaza, ese era el secreto a voces que toda la tienda rumoraba los días postreros al incidente. Yo en verdad estaba asustado, no quería que me boten del trabajo, ni siquiera que me trasladen del local, creo que soy buen trabajador pero el jefe ya me había marcado con una X gigantesca y de eso ya se había percatado el gerente que por… (No sé si buena o mala) suerte fue con quien paraba en los primeros días del entrenamiento. Me citó en la oficina y me preguntaba que no sabía porque el jefe me quería botar si o si. Yo solo atiné a contarle el incidente que tuve con él, se mató de risa como un minuto y luego de una forma comprensiva y graciosa me dice “eres un huevon, putamadre, no te preocupes, no sé cómo le voy a hacer, pero no te van a botar.”
Fueron ciertas sus palabras, han pasado más de dos semanas y sigo siendo trabajador del restaurant, lo que si no dijo y no puedo ni reclamar es que en estas semanas he estado en todos los locales menos en larcomar, o sea he sido trasladado. No me disgusta porque fue con la promesa de que mi gerente hacia todo esto para que el jefe se olvide de todo el problema sin embargo, ahora por un extraño beneficio a futuro no quiero volver a larcomar.
La primera semana estuve en el local más grande de la franquicia, con miedo porque no conocía a nadie y con temor a cometer algún error y le avisen a mi jefe de larcomar. Todo salió bastante bien por suerte. En cambio, cuando después me mandaron al local del jockey, me sentía más en confianza porque ahí fue donde había entrenado y conocía a la mayoría de los trabajadores. Grande fue mi sorpresa cuando alguien me saluda y yo no atino a responder: era Dana. En ese entonces ni interés le puse. Pasaron los días y empezamos a conversar, ella estudia comunicaciones (como alguna vez lo intenté hacer yo) y me comentaba sobre que le gustaba hacer. Desde ese momento la empecé a ver con otros ojos, buscaba la forma de pasar por su lado para molestarla o comentarle cualquier estupidez. Ella tan linda accedió a darme su correo cuando se lo pedí disque para mandarle información de un taller de literatura con escritor que a ella y a mí nos gusta. Para ser sinceros eso fue lo único que hice, le mande la información a su correo y no tuve la hombría de agregarla a mi msn, ella me respondió el correo de la misma forma seria que yo le había escrito. Hoy acabo la semana de trabajo en el jockey y no me quiero ir, quisiera hablar más con ella para conocerla, es tan sencilla pero tan linda a la vez que de alguna manera me intimido cuando me habla. Una de las pocas veces que hablé con ella le hizo prometerle que le iba a reglar un sticker que le comente que tenía en mi cuarto, como sé que ya no la volveré a ver, quedamos en que ella iría a larcomar y ahí se lo daría, pero esta bien difícil a que eso suceda.
No quiero volver a larcomar, siento que no sobreviviré ahí, siento que mi jefe buscara la primera excusa para botarme, siento que debo agregar a Dana al msn y rogar a ser admitido en sus listas de contactos para saber de ella, aunque también siento que mi suerte esta echada.
Para ella…
Beautiful Ones - Suede
martes, 10 de noviembre de 2009
Las ganas de tu inocencia (primera parte)
Se miraba coqueta al espejo, su pecho desnudo y la otra mitad de su cuerpo aún atada con la toalla. Sabe los atributos que heredó de la familia de su padre: gruesas y moldeadas piernas y un busto no muy grande pero si pronunciado. Empieza a bailar de una manera delicada una melodía que tararea en su mente mientras se pinta los labios. Katia vuelve a soñar despierta, y no era para menos, su príncipe azul vendrá a recogerla en tan solo una hora y no sabía que ropa ponerse. Un jean ajustado y unas botas serian la parte sencilla de escoger, mas no estaba segura si ponerse polo, una camisa o un top, finalmente escogió el top.
Ella sabe la verdad, sabe quizás que lo que decía en el mensaje era mentira, que todo el universo de ficción que estaba encerrando en su hermosa vestimenta podía venirse abajo si tan solo se ponía a pensar que el hombre que vendrá a recogerla no quiere más que hacerle mas daño –o al menos eso fue lo que hizo todo el tiempo que estuvo con ella-. “Todos merecen una segunda oportunidad” dice mientras se apoya en su ventana con los ojos en el cielo y esperando que la luna sea por lo menos la única que le crea. No dejaba de ver su celular, ya sea para ver la hora o para ver – por enésima vez- el mensaje y esperar mantener esa sonrisa enamorada que el destino le había puesto.
Javier llegó. No hizo ni un poco de bulla, manejaba a bajísima velocidad hasta estacionarse al frente de la casa de Katia, quizás lo que aun quedaba de ese niño bueno que seguía al pie de la letra los consejos que le dio su padre antes de morir lo estaba atormentando.
La historia del padre de Javier no la sabía nadie, solo Katia, probablemente se la contó una de esas pocas noches donde intimaban sus más grandes secretos. Sin embargo esta infidencia marcaria su presente. El señor Dan siempre fue un padre ejemplar, no tenia problemas con su mujer pese a los once años que tenían de matrimonio, con Javier tenia una un lazo mas grande que el de padre e hijo, era casi amigos “soy tu amigo, no lo olvides, pero delante de tu madre deberé comportarme como un padre viejo y cincuentón, tu sabes, para que la vieja no se amargue” era las frases que le dijo Don dan a su hijo cuando acababa de cumplir sus once años, sin pensar que a los pocos días, iban a ser avisados los miembros de la familia que el patriarca del hogar fue encontrado muerto en un hostal a pocas cuadras de su trabajo, la infidelidad no solo destrozó una vida, sino que también una familia. Después de eso, los consejos que había recibido el pequeño Javier de entonces sobre las mujeres y como respetar a las damitas, como diría su padre, se fueron esfumando con el pasar del tiempo, hasta llegar a lo que seria hoy.
Nunca tocó la bocina del carro para que baje Katia, se detuvo y empezó a pensar si estaba bien lo que iba a hacer, no hay tiempo para respuestas, solo iba a esperar a que una pregunta lleve a otra y volver así a ese pasado oscuro que sus cortos veinte años no podían olvidar. Cuando en el momento menos pensado Katia aparece por la del costado y le sonríe. El momento había llegado.
- ¿Qué pasó, no ibas a tocar la puerta?- le decía mientras entraba al carro.
- Lo que pasa es que no sabía si darte este regalo ahora o cuando te traiga de regreso.- saca de la guantera tres rosas: una roja, una blanca y una amarilla.
- ¡Que lindo! Te acordaste de mis colores favoritos.
- Nunca los olvide.- mientras la mira detenidamente.
Había dado en el blanco, ¿Qué mejor comienzo no Javier? Lo poco que prestaste atención en la relación sirvió para hacer tu regalo de chico arrepentido. Su inocencia y tu viveza ¿para que mas? Hasta creo que terminaste con ella solo para llevar a cabo este plan, esperar que el tiempo haga el trabajo sucio para que ella te olvide y de ahí llegar como si nada hubiera pasado. Maestro.
- ¿Me has extrañado? – pregunta mientras enciende el primer cigarrillo.
- ¿debería de hacerlo? mentira tontito, claro que te he extrañado. Y por lo que veo tú también me has extrañado ¿no?
- Eso ni lo preguntes. Vamos, te llevo a pasear.
Siempre hacia esas respuestas, “eso ni lo preguntes” “sí ya lo sabes” “¿mi cara no te dice algo?” repetía una y otra vez cuando alguna mujer le hacia preguntas, se la llevaba fácil, ni siquiera las miraba a los ojos. Su sonrisa y la vista a un costado seria todo lo que haría para sus acompañantes del momento se sintieran seducidas. ¿A dónde la llevaría a pasear? Iba a ser todo un caballero preguntándole a donde deseaba a ir solo para ser cortes, claro esta. Él ya sabía a donde la iba a llevar, lo sabía tres días antes de enviarle ese mensaje. “Huevón, me lleve a Natalie a tirar a la subida del monte Palermo ¡ni un alma que joda! Hubieras visto” fue suficiente para tener idea de a donde llevarla hoy.
Llegaron al lugar: Katia, entre sorprendida y emocionada por el hermoso paisaje que mostraba las faldas del monte, no dejaba de sonreír mientras señalaba algunos lugares conocidos que se podían ver desde la ubicación del carro. Javier, encendiendo su segundo cigarro, empezó a piropearla de una manera educada y seria a la vez, lo que provocaría la sonrojes de Katia.
- ¿ya ves que este lugar es mejor que los sitios que querías ir?- mira a un costado mientras bota el humo.
- ¡Es hermoso!
- Mi padre nos traía a mi madre y a mi cuando era muy pequeño, ellos conversaban mientras yo dormía en el asiento trasero, o bueno, ellos creían que dormía.- se ríe- nunca borré de mi mente este lugar.
- Gracias por traerme aquí.
- ¿Cómo has estado todo este tiempo?
Inició así la conversación que entre risas y abrazos, ya sea por el frio o simplemente por muestra de cariño, se vinieron dando. El plan marchaba perfecto. Si antes, cuando estaban juntos, no había pensado en acostarse con Katia fue por que de alguna manera encontraba en ella una personalidad que no había encontrado en la demás mujeres con las que había salido. Estabas enamorado Javicho, acéptalo, que a tu deseo por tener sexo le haya puesto un limite la virginal Katia, no te dejaba vivir como a ti te gustaba y eso era lo único que no tolerabas de la relación, pero por mas que lo intentes encubrir, esa seria tu segunda excusa para buscarla, no lo niegues, estabas enamorado.
Media hora más conversando y aun no te atreves a besarla en los labios ¿Qué paso, arrugaste? No estaba en tu cabeza la propuesta que ella te iba a hacer:
- ¿y si lo intentamos de nuevo?- pregunta Katia
- ¿has estado con alguien desde que terminamos? – se impresiona Javier mientras le quita la mano de la pierna.
- ¿Qué? ¿es importante eso?
- Solo respóndeme
- No te voy a responder.
- Dime ¿con quien?
- ¡No he estado con nadie! ¿feliz?
- ¿Por qué no me querías responder entonces?
- ¿para que chucha querías saber?
El ambiente se torna callado y tenso, Katia mirando su ventana y Javier mirando el cada vez más apagado paisaje. No iban a volver, por lo menos él no quería aunque ella puso en evidencia que eso era lo que quería. Ya todo es más fácil ahora, piensa Javier mientras enciende otro cigarro.
- No fumes por favor.
- ¿Estas llorando?
- Si, y no fumes por favor.
- Esta bien. – bota el cigarro por la ventana- no llores, no quiero verte llorar.
- Dime la verdad ¿para que has venido?
- Ya te lo dije, te he extrañado.
- ¿Nada más?
Apenas termina de hacer esa pregunta, Javier se va encima de ella y empieza a besarla, Katia no opone ni la más mínima resistencia a sus manos que empiezan a tocarla de la cabeza hasta las piernas. Lo que tanto buscaba Javier iba a ocurrir.
*Y como está de moda... "continuará"
¿quiens e acuerda de este tema noventero?
lunes, 21 de septiembre de 2009
Defendiendo al acusado
Es cierto, el post anterior dice claramente lo que sentía hacia una chica, dice, entre otras cosas que me sentía muy dolido por no haber podido aprovechar que tuve tiempo atrás con ella. Claramente también escribí en esas líneas que le deseaba lo mejor con la pareja con la que estaba en ese entonces. NADA MÁS.
Yo no tenía ni idea de la pésima relación que llevaban ellos, de que él –según mis infundadas sospechas- tampoco mostraba interés debido a ella, en otras palabras, la relación andaba en capa caída. Yo aparecí exactamente el mismo día en que terminaron, desagradable coincidencia, pero es la verdad. No fui la trampa, no fui el vil canalla que quiso lograr algo sin importarle los demás. Si por ahí alguien me conoce de verdad, sabrá que yo no podría ser capaz de eso ya que soy, así nunca lo quiera mostrar en persona, un niño bueno o cojudo (hay todo un blog que puede dar fe ello).
¿Entonces qué? ¿Por qué nos miran mal? La verdad es que no puedo hablarle a ella sin antes no esperar las miradas punzantes de algunas personas. ¿Estamos haciendo algo malo? ¿Por qué quieren buscar culpables en un lugar donde desafortunadamente todos somos víctimas? ¿Quieren show?
Probablemente si ella vuelve con él, habrá triunfado el amor y la “razón” para este público que espera tranquilo con tal de presenciar alguna escena. Por otro lado, si ella escoge a este cobarde y mediocre escritor, no solo no habrá ganado el amor, sino que nos verán a ambos como si fuéramos la pareja más insensible de tan gran círculo de amistades ¿Es justo?
…ya se vendrá un post de verdad. Saludos
viernes, 4 de septiembre de 2009
El único culpable
- Qué más quisiera, pero ahora tiene enamorado.
- A la mierda, eres un huevón. – mientras me pide que le pase el encendedor-.
No puedo explicar el porqué ahora me siento así. Hace unos meses fui una mierda total con ella y ahora no puedo acostarme si pensar en si ella está bien. Me preocupa de alguna manera, por rara que sea, la extraño. No tengo derechos, en verdad no sé qué rayos estoy reclamando. Creo que esto en vez de reclamo es una queja, no contra nadie, sino contra mí. Contra mi idiotez, contra mi estúpida mirada que no quiso verte cuando tú me mirabas. Contra mi presente, que ahora me hace sentir como un miserable cuando quiero decirte cosas que no debo. Muy tarde, bastante tarde, quizás esas cosas que te quiero decir, ahora te las dice una persona que se ha ganado ese querer que ahora yo reclamo sin ningún fundamento. Y en este momento si algo puedo hacer es acostumbrarme a esta agridulce sensación que es pensar en ti en secreto, a no recordar el pasado porque sé que fuiste lastimada por este hombre que ahora es lastimado por un destino que no entiende de lógicas, a no poder verte a los ojos porque son tan hermosos que no merecen ni siquiera la malinterpretación de confundirte.
Debes estar feliz, te lo mereces. Eres una lindísima persona y encontraste a alguien que te quería exactamente en el momento que tú sentías algo por este y que difícilmente yo podría igualar ya que si me pongo a hacer memoria del excelente record que tengo contigo, no solo no quise quererte sino que también provoqué que tus ojos no puedan descansar tranquilamente en las noches de un pasado en que (ahora recién me doy cuenta) pensabas en mí. Ahora soy yo el que no puede dormir, sentado frente a una PC soportando un frio que hiela mis manos y escuchando unas canciones que embrutecen lo poco de sentido común que queda, leyendo algunos textos que me escribiste hará algún tiempo atrás hacia mi persona y haciendo hincapié en que no entendías porque yo no te quería, ahora recién entiendo porque empiezo a sentir algo por ti.
¿Y ahora qué? No puedo hacer nada y así pudiera, no debo. Tengo que ser un buen perdedor, tengo que acostumbrarme a la realidad, a, por lo menos, saber que eres feliz a lado de alguien te tiene la dicha de entrelazar su mano con la tuya. A hacerme de la idea que en algún momento yo salga a la calle y los veré caminando y hasta deba saludarlos, seré breve obviamente, no me gusta el masoquismo aunque parezca totalmente lo contrario. A encontrar a otra persona para olvidarme de este presente tan esquivo. Quiero ser un mal perdedor.
Esta no es una confesión, ni una declaración, simplemente estaba en el deber de escribirlo para tratar de exorcizar este sentimiento que no me deja tranquilo. Tenía que escribirlo para decir que no me quede hasta estas horas por pensar en ti; sino simplemente para escribir.
Quiero que seas feliz, te lo mereces. Yo seguiré escribiendo (aunque no sé si lo merezca).
*Tres posts seguidos demostrando lo tremendo looser que soy en distintos tiempos, me salió una trilogía media cojuda… terminemos la misma con unaesta canción :
sábado, 22 de agosto de 2009
El largo pasadizo de la biblioteca
Nunca me iba a poner a pensar porque el pasadizo de la biblioteca era tan largo, nunca hasta ese día. Katia salía de ahí y yo recién entraba para buscar un libro. Sabía de lejos que era ella, no había nadie a su costado, nadie a los alrededores y nadie que me siguiera el paso, estábamos solamente ella y yo. Que tal drama ¿Qué quién es Katia? Breve resumen: la chica más hermosa que vi desde que entré a la universidad (hace ya más de año y medio) y quedé idiotizado ante su belleza, tan idiotizado que las pocas veces –poquísimas a decir verdad- que he hablado con ella no me costó ni el mas mínimo esfuerzo hacer notar mi estado. Hay un post dedicado a ella “Soy cyberamigo de K”. Apenas noté que nadie mas había en ese pasadizo empecé a temblar, caminé mas lento y hasta pensé en dar media vuelta y mandar al cacho las copias que tenia que sacar. Un paso más y no habría marcha atrás, pese al nerviosismo y a mi cobarde actitud frente a una mujer bonita, seguí caminando. Cada vez más cerca, yo no lo quitaba la mirada de encima, quizás esperando a que ella se acuerde que el primer día de clases hicimos grupo juntos, pero solo eso, porque si se acuerda que no hablé absolutamente nada en ese trabajo y creo que parecía retrasado mental, estoy seguro que hasta con pena me podría mirar, así que mejor no, mmm mejor recuerda que un día después te presté un lápiz, lástima que no te lo pueda pedir ya que me lo devolviste a los diez minutos porque encontraste tu portaminas en tu mochila. Parece que el tiempo se congelara en ese pasadizo, pero sigo mirándote, tú guardas el celular y alzas la miraba y por fin te das cuenta de mi existencia. No puedo pedir mas, nos estamos mirando mientras el tiempo se detiene y dos segundos parecen una eternidad ante nuestros ojos, o por lo mejor ante los míos. Por favor quédate así, no camines ni un paso mas, salúdame, dame aunque sea alguna señal, no dejes que el segundo tres llegue. No pude detener mas el tiempo, el segundo tres llegó y ella cambio la mirada a un costado y yo, aceptando la derrota, no dejé de verla porque presentía que ese momento nunca mas se iba a dar. Nunca iba a ponerme a pensar porque el pasadizo de la biblioteca era tan largo, tan largo que después de eso, y aun sin pasarnos mutuamente, volviste a mirarme, ¡que tal sorpresa! Esa segunda mirada me tomó por desprevenido, tanto así que me asusté, se agrandaron mis ojos y por un estúpido mecanismo de defensa volteé la mirada y cuando reaccioné ya me habías pasado. Me detuve, esperé unos apenas unos segundos y me di media vuelta para ver por donde ibas, volteaste hacia la izquierda y me miraste por última vez, cuestión de abrir y cerrar los ojos, y seguiste caminando, yo me quedé ahí por un buen rato tratando de descifrar si el destino me había enviado una señal, y asi fue: "Los hombres como tu no merecen tener un pene" Y por fin se acabó el pasadizo.
viernes, 14 de agosto de 2009
Despechado
Parece que olvidaste que tuvimos algo hace seis meses ¿Qué cosa? Si, posiblemente hoy vuelvo a figurar como tu mejor amigo, quizás ya olvidaste las palabras que te dije cuando nos dimos cuenta que las cosas no funcionaban como pareja: “Puta madre ¿Cómo le hago? sé que algún día encontraras a alguien y no podré aguantarlo. Siempre te voy a querer y espero que no lo olvides” Así fue como nos mandamos a la mierda en ese entonces, sin imaginar que semanas después me llamarías para reanudar la amistad que se había interrumpido cuando osé pensar que yo podía hacerte sentir como una mujer. Grave error. Ser tu amigo pesa, jode, apesta, golpea, daña, emociona, excita, promueve el llanto, da ganas de no soltarte nunca después de cada abrazo, comerme a besos tus manos cada vez que me tocas, cuando miras mis labios siento que todo se detiene en esos ojos y me intimidas a pronunciar palabra alguna, de nada sirve ahora, estoy seguro, de nada.
Si pues, era raro pensar que después de un mensaje enviado el domingo por la madrugada (1 a.m.) contándome que yo para ti soy muy importante y especial, cambiaría en menos de veinticuatro horas porque el pendejo que te dañó -probablemente el domingo en la tarde- te llamaría un día después para pedirte disculpas e invitarte al cine. Magnifico plan. Aunque, quizá en su estrategia no estaba que el cojudo del mejor amigo de su enamorada seria tentado por la misma cuando quien sabe que idiotez hiciste para que ella intente olvidarte. Ganaste, ella no iba a resistirse a tus encantos de hombre sexy arrepentido. Yo en cambio; y aun sin conocerte, te dejaría ganar la batalla. Provecho campeón, te llevas mis sueños e ilusiones como oferta del combo.
Resumamos esto. Estoy despechado pero con justa razón. Acabaste con mi sueño todo la noche que duró el domingo. Me ilusionaste en ese momento, quizá por la hora, quizá por el día, o simplemente porque eras tú. Que iba a importar el regalo que te hice la semana pasada, o el libro que te obsequié con la firma de tu autor favorito, tú lo que quieres es un hombre que te haga feliz en todo el sentido de la palabra, lastimosamente, al ser mejor amigo, no postulo. Debí escuchar más atentamente a mi pata el wachiman: “No pues compadrito ¿estas enamorado? No me jodas, a esa edad yo solo tenía mujeres para tirar, enamorarse trae muchos problemas; no comes, no cachas y pierdes plata. Aprovecha que a esa edad el pájaro esta como nuevo.” Sabio dicho popular. Pero yo no te quiero para tirar pues, yo simplemente te quiero y si pudiera te llevaría virgen al matrimonio, claro, si es que aun lo estas (debe ser por eso que estaba clarita la frase “no comes, no cachas y pierdes plata”).
Tal vez deba terminar con esto de una vez por todas y empezar a olvidarte por todas las perradas que me has hecho, pero la simple idea de saber que no lo haces a propósito me devuelve el alma al cuerpo. Créeme, estas perdonada. Tú quieres mentir y yo quiero ser engañado, somos la pareja perfecta.
No sé qué carajos hago hablándole a una computadora a estas horas de la noche, no mereces tanto, ya van dos amanecidas en menos de tres días. ¿Me recompensaras algún día por esto? Vamos, ¿no te incomoda en lo más mínimo engañar a tu enamorado con tu mejor amigo? ¿No tendrás alguna fantasía perversa o algún morbo? Creo que la hora me está haciendo alucinar. Tú estás feliz con tu enamorado y yo deseo a ocultas tener aunque sea la parte más drogada de ti.
Perdóname, son simplemente arranques de este tu amigo enamorado. Te quiero, no lo olvides, aun que quizá lo vuelvas a hacer.
*esto fue lo que publique en otro blog en el cual estoy colaborando, quien sabe les guste: www.palabrasdmentes.blogspot.com
El video/la canción: suuuper tema de los autenticos decadentes, disfrutenlo:
martes, 28 de julio de 2009
Don Prejuicio
- Recién vamos tres días. – mirada de enamorado-.
- Vaya, pero aquí entre nos ¿Cómo te sedujo? ¿Qué fue eso que hizo que te mandaras? – Quizás yo hubiera querido preguntarle lo mismo pero con otras palabras, esas con las cuales me preguntaban a mí: “A la mierda, ¿Qué haces con ella huevón? ¿Qué chucha le viste?”-.
- Si te contara… No lo sé, cuando estoy con ella me siento otra persona, es súper tierna y no deja de hacerme reír. Me siento como comprendido, puta, parece como si me conociera de toda la vida.
- Jajá, y eso que solo van tres días huevón. A ver cuéntame… –sonrío-.
Fito es mi amigo desde hace ya mas de medio año, éramos inseparables, venia casi todas las noches a mi casa a tocar la guitarra mientras yo la hacia de cantante, se la pasaba casi toda la madrugada usando mi computadora. La verdad es que no me molestaba en lo más mínimo cuando hacia eso: bajaba canciones, algunos acordes para la guitarra y una chequeada a esas páginas de internet donde interactúas con tus amigos y de pasada haces nuevas amistades. Fue en unas de esas noches donde Fito después de hablar largo rato por MSN –mientras yo ya dormía- guardó en mi PC dos o tres fotos de la que ahora es su enamorada. Al día siguiente cuando las vi me empecé a reír solo y luego lo llamé con la única intención de burlarme. “Cojudo ¿Qué mierda has guardado en mi compu ah?” a lo que él respondió “Ahora estoy ocupado. Mas tarde voy a tu casa y te cuento”. Ya en la noche, me contó un poco mas de Emilia. Yo estaba con malhumor (una mujer me arruinó el día) y no tenia ni las mas mínimas ganas de joderlo como tenia pensado, sin embargo, cuando me comentó dela existencia de Emilia lo noté un poco temeroso de lo que yo pueda decir al respecto así que fui sabio y me quedé callado. Después de esa noche no volvió a tocar el tema hasta ahora.
¿Por qué? ¿Me jode que la mujer que le gusta a mi amigo no sea simpática ante mis ojos? Y si me jodiera ¿Tengo que decírselo? Putamadre, yo estaba reaccionando exactamente igual como los otros reaccionaban cuando a mi me gustaba alguien o algo y necesitaba la aprobación de terceros obligadamente. Nunca he tenido una personalidad propia, menos una identidad; simplemente no podía, hasta cuando iba a comprar ropa, me acompañaba alguien para que vea que tal me quedaba la nueva vestimenta y si este tan solo se demoraba en responder cuando le preguntaba si me veía bien, buscaba otro tipo de ropa. Está mas que claro que estaba lleno de prejuicios (al igual que todo el circulo que por desgracia me rodea). Si me compraba unas zapatillas bonitas venia el comentario "si brother están en algo, lástima que no sean de marca" y si me compraba algo de marca "A manya, me pareció ver la otra vez un modelo mas chévere, pero si ah están pajas" a veces por joder y otras simplemente por piconería o envidia. Lo sé porque yo algunas veces también he reaccionado así.
En el caso de Fito, sospecho que quise reaccionar mal con él porque tiene ahora una enamorada y yo no. su respuesta era algo que hoy en día es muy poco de escuchar “cuando estoy con ella me siento otra persona, es súper tierna y no deja de hacerme reír. Me siento como comprendido, puta, parece como si me conociera de toda la vida” ¿Qué podía responder yo ante eso? La felicidad en sus ojos y yo buscando algo para hacerlo sentir mal o quizás para sentirme bien yo, aunque finalmente terminé sintiéndome como una mierda después de oír su respuesta. “A ver consíguete una mujer que te haga sentir especial, que sea súper tierna y que no deje de hacerte reír, que te haga sentir como si te conociera de toda la vida” me decía una voz en mi interior mientras Fito empezaba a contarme sobre su nueva relación.
La enamorada de Fito no era simpática (según mi prejuiciosa opinión), pero por lo escuchado creo que había mil y un cosas que yo desconocía de ella y que lo habían deslumbrado a mi amigo. Él no necesitaba mi aprobación como yo pensaba en un principio, sino compartir la felicidad que Emilia le había dado, esa misma felicidad que yo ando buscando en todos los lugares menos el indicado.
Fito sin darse cuenta me enseñó lo que es encontrar a alguien y conocerla interiormente hasta hacer rendido en un sentimiento que se mantiene con algo más que los ojos puede ver: La belleza del alma. Es cierto, tengo ya mis propios factores para cuando voy en búsqueda de alguna mujer, pero ahora tengo muchos mas, quizás esos que me hacían falta y que me hicieron caminar por el camino incorrecto mas de una vez. Siempre me ha jodido la gente prejuiciosa pero nunca me he dado cuenta cuando soy parte de ellos, por lo menos hasta ahora. Fin de la lección y yo aun con mucho que aprender.
Como diría una gran frase: “La perfección tiene distintas formas”
El video/la canción: Después de tiempo una banda peruana me vuelve a impactar “Alerta Rocket – Beiby”
domingo, 19 de julio de 2009
Presente: ¿resultado del pasado?
No era la timidez del primer día, era así su personalidad, hablaba poco pero era muy observadora. Tenía un largo cabello ondulado color marrón, su piel era canela, ojos negros pero muy profundos, era flaquita o mejor dicho finita – claro que para ese entonces yo no tenia ni noción de que lo que significaba “finita”-. Me encantaba porque nunca se reía de las bromas que yo le hacia a las otras chicas, lo máximo que lograba conseguir en ese entonces era una sonrisa pero sin llegar a mostrar sus dientes. Solo se juntaba con una de las chicas del salón, armaban casitas de cartón en los recreos, y yo, por mas gay que suene, cambié el fulbito por verlas – o mejor dicho verla- afuera del salón por la ventana, si de dieron cuenta de eso o no, nunca lo podre saber. Empecé a sentir por primera vez las “maripositas en el estomago” que lo escuché tiempo atrás en una conversación de mi hermano mayor. Ya para ese entonces me daba más miedo hablarle, el niño juguetón y extrovertido ahora estaba callado y con la excusa de dibujar se quedaba en el salón con las demás chicas solo para verla. Poco le iba a importar que todo su equipo de fulbito lo mirara de la forma más rara desde afuera del salón, señalando algunos la pelota mientras gritaban “¡Italo ahora se junta con las niñas! ¡Italo ahora se junta con las niñas!” con una tonadita muy particular, sin ni siquiera imaginarse alguien que a los pocos meses lograría estar con valentina.
El comienzo, nudo o culminación de aquel romance poco importa. Por eso, justamente hablaré de la poca importancia que tuvo esa relación: era mi primer amor. Mi primer beso. Mi primer CD de música “La Oreja de Van Gogh”. La primera canción que le dediqué a una mujer niña: “La playa” que estaba incluida en ese CD. Y junto con el desenlace: mi primera decepción amorosa.
Terminó la primaria y poco supe de ella, cada quien con su vida. Yo, de gracioso, jovial y amiguero ya no tengo casi nada. Mi cara se deformó un poco – o mucho creo yo-. Como me da flojera afeitarme espero que la barba esté lo mas crecida posible la para entrar en acción. Este invierno me he vuelto muchísimo más friolento que antes y me baño cada dos o tres días. ¿De vestimenta? Bueno si me han visto sabrán que no me visto bien, pero, quiero pensar, que tampoco me visto mal. Así, con esas características, regresaba de la casa de una amiga una tarde de invierno, con un frio que me obligaba a tener las manos bien metidas en los bolsillos de los pantalones, y con la cabeza encogida. A lo lejos veía que una pareja caminaba en mi dirección, poco a poco nos íbamos acercando, pese a eso no le presté mucha atención al principio, digamos que cuando ya estaban a unos veinte o treinta metros recién los observé con mas detenimiento. Abrí más mis ojos y empecé a caminar despacio, ya a menos de de los veinte metros y al mismo tiempo en que mi sorpresa me generaba un nudo en la garganta escuche la voz de la chica que estaba de la mano con su enamorado:
- Dios! ¿Italo? Estaba dudando si eras tú ¡como has cambiado! ¡siete años que no sé nada de ti!
- Va… Valentina, vaya que sorpresa!
- Él es Bruno, mi enamorado.
Una sonrisa de oreja a oreja por parte de ella, parece como si, no sé, hubiera encontrado a su mejor amigo o algo parecido. Yo en cambio, mis ojos, mis gestos y hasta la falta de babero me delataba. La veía en segundos de pies a cabeza. La niña callada, tímida y de ojos negros profundos se había convertido ya en una mujer hermosa, alta y con el mismo cabello ondulado, solo que ahora, este bailaba al ritmo del viento; viento que, criminalmente, también hacia bailar a mis dientes pero de arriba a abajo.
- ¿pero que ha sido de tu vida? – me pregunta aun manteniendo la sonrisa-
- Ahí estudiando, este ciclo lo dejé pero –veo la cara de su enamorado, mal momento para actualizar vidas, pienso- pero me he dedicado a hacer algunos trabajos.
-Oye, seria bueno conversar uno de estos días. ¡Pero como has cambiado!
-Jajá. Me parecería perfecto. Nos ubicamos por facebook ¿te parece?
-Valentina, Valentina Benavides Bernal. Me agregas.
Fue gracioso, así ella no hubiese dicho su nombre completo yo ya lo sabía. Todo, absolutamente todo paso por mi mente, estaba frente a una mujer que alguna vez me he dibujó la felicidad en los ojos cuando aun ni sabia que era el amor. Estaba frente a la chica tímida del colegio, que ahora por cosas del destino hablaba y sonreía más que yo. Estaba frente a una mujer que podía conseguir lo que quisiera si se lo proponía: una gran prueba de eso era su enamorado; que era muy bien parecido. Tranquilamente podían posar los dos para ser la portada de una revista juvenil.
La conversación fue breve, no más de cinco minutos. Me fui quizás con la idea de que yo tuve a la Valentina niña e inocente, la que no distinguía lo bueno ni lo malo y ¿ni lo bonito ni lo feo? Y ahora otro tiene a la valentina de verdad, la que habla, ríe, propone, sueña, quiere, desea. Me dio vergüenza verla tan arreglada y yo, tan solo vestido con lo primero que encontré. Quizás así como yo me fui pensando que versión tuve de Valentina, ella también debió pensar que pasó con aquella versión de Italo. Aún tengo en la cabeza su nombre y apellido, lo que no tengo es la valentía para agregarla. ¿Vale la pena que conozca esta versión de mí?
PD:
Escribiré mas seguido, como en los viejos tiempos. Palabra.
El video/ la canción: la gran banda británica The verve – History [Precisa]
domingo, 21 de junio de 2009
Ella de él ¿?
El seudo escritor se siente jodidamente traumado porque nunca tuvo el amor de una persona, esta traumado porque siente como un golpe en el pecho cada vez que alguna chica con la que estuvo le comenta que esta perfectamente bien en su relación e inconscientemente le hace recordar lo desastroso que fue el tiempo fugaz de felicidad que sostuvo con este. Le da cólera pero escucha cada palabra que le dicen, hasta aconseja el muy cojudo dándosela de amigo. Pero él siempre estará dolido y recordara en cada conversación lo instantes en el que él tuvo que fingir ser otra persona para conquistarla y cuando por fin mostró su lado romántico, su lado de niño bueno, suelen dejarlo cuando se dan cuenta que no es mas que un triste idiota que busca en una mujer –quizás, porque aun ni el lo sabe- a una mamá.
Esta preocupado, más que eso, esta asustado, teme por su propia vida. Un nuevo compañero lo acompaña a todos lados y no le pide permiso cuando desea presentarse ante los demás, no esta seguro si la compañía será por días o por meses o por años o quizás para toda la vida. Sufre de ataques de pánico, aunque para ser más específico “trastorno de ansiedad generalizada”. Sabe que eso no lo va matar, pero tampoco lo deja vivir. Tiene que andar fingiendo una sonrisa que le queda como de fotografía delante de todos, porque sabe que si actúa al nivel de la ansiedad va a parecer un completo paranoico, siente que se asfixia, que se le congela todo el brazo izquierdo, que sus manos están empapadas de sudores fríos, que su corazón late a mil por hora, temblores en todo el cuerpo, que se le nubla completamente la vista y puede llegar al punto de perder la razón y desmayarse por un buen rato. Tiene un buffet de pastillas al lado de la cama para escoger, ¿ansiolíticos? ¿Antidepresivos? ¿Aspirinas? ¿Pastillas para dormir? ¿Alguna para regular el ritmo cardiaco? la verdad es que no se le antoja ninguna, pero si deja de tomarlas podría terminar en emergencias de la clínica mas cercana - le consta, ya lo ha experimentado mas de tres veces-. Tiene miedo de un día no ver el amanecer, alucina, ante los demás podría ser un drama, pero solo el sabe cuanto sufrimiento hay en cada visita de este invitado (nada deseado). Así que para todo el día dopado, después del desayuno, media pastilla antes del almuerzo y una después para dormir. Ya no tiene reflejos, es medio torpe al actuar y suele perder rápidamente la memoria de hechos recientes. De lo único que se acuerda es de cada beso que desperdicio tratando de encontrar a su chica perfecta, aunque ahora entiende claramente que quizás ella sea la que nunca lo encuentre a él.
Ahora esta saliendo con una chica, tienen una relación –una vez mas- informal. Esta vez ni va a intentar formalizar las cosas, ¿para que? –Se pregunta-. Todo marcha perfectamente bien así. Se ven, conversan, se ríen bastante, se besan; nunca se dicen nada de “te quiero” “me encanta estar contigo” o cosas por el estilo, después de cada beso solo se miran por unos cuantos segundos y saben todo lo que piensa el uno del otro. El final de esta engañosa relación es incierto, él supone que tarde o temprano ella encontrará a alguien. Se siente un cobarde, sus fantasmas lo persiguen y prefiere mil veces que ella –por así decirlo- lo termine a él ya que en su mediocridad cree que eso es mejor a intentar proponerle a formalizar la relación. Pero así como confiesa que el futuro es oscuro e incierto, asegura que este sea quizás el mejor presente que pudo vivir. La quiere o al menos eso es lo que el quiere creer. Eso es lo que piensa sobretodo cuando andan agarrados de la mano por las grises calles limeñas. Lo quiere, o al menos eso es lo que él cree cuando después de cada beso ella le muerde los labios y sonríe de una manera tan excitante que no habría forma de describirlo. Se quieren o al menos eso ellos creen, aunque mañana quizás solamente sea él el que creyó en esas cosas.
El video/ La canción:
perfecto para este clima tan deprimente “Radiohead- Karma Police”
viernes, 15 de mayo de 2009
No queria saber de tu vida... tampoco de la mia
Ya habían pasado más de 20 minutos de la hora acordada, me encontraba echado en mi cama viendo televisión y de rato en rato viendo el reloj esperando a que el timbre de mi casa suene en cualquier momento, encendí la computadora y me puse a seleccionar unas cuantas canciones adecuadas para el momento hasta sonó mi celular “estoy en tu puerta. Ábreme” y colgó. ¡Caray! Planifique el momento por horas y ya no recuerdo nada, estoy nervioso y no hago otra cosa mas que mirarme al espejo – si pues, con lo guapo que soy ¬¬ - y decirme ¡muchacho hoy la vas a pasar de puta madre! Sonrío y me dirijo a abrirle la puerta de afuera. Estoy ansioso, estoy buscando una palabra inteligente, sexy y apropiada para no espantar a la visita.
Ahí estaba ella, simplemente preciosa, no tiene mucho maquillaje (cosa que me encanta), tiene un abrigo crema que le llega casi a las rodillas y botas… ¿botas? ¡Wow! Esta chica si que tiene un gusto increíble para vestirse, parece que en vez de visitar a un amigo estaba yendo a una reunión. Mi rostro me delataba, no la recordaba tan linda y mientras la hacia pasar no se me ocurría que decir, el Italo de toda la vida –o sea el tímido, el incapaz de tener un plan espontaneo de seducción, el que se le pone la carne de gallina cuando esta al frente de una mujer bonita - estaba a punto de salir y hacerme quedar una vez mas como buen amigo para conversar ¡las pelotas! por suerte eso no pasó. Nos sentamos en mi sala (que por casualidades divinas esta a 2 metros de mi cuarto) y empezamos a charlar, ella hablando y yo escuchando mas que nada – ese es mi fuerte- y de rato en rato dando algún comentario alentando a una respuesta para que ella siga hablando y hablando. Desde mi cuarto el volumen de la música armonizaba con las risas que de rato en rato soltábamos los dos después de algunas anécdotas pasadas. Desde el concierto de Oasis que fuimos los dos, pero en zonas distintas, hasta de anécdotas de algunas fiestas en donde nos encontrábamos mas no llegamos a nada más que bailar. Ella enciende un cigarrillo y ahí es donde me veo en aprietos, ¿le digo que lo apague? ¿Me pongo a fumar con ella? Estaba a punto de mandar al carajo mis 4 meses de abstinencia al cigarro por una mujer, no pude hacer nada. No fumé pero me sentí drogado viéndola fumar, que sensualidad que es ver a una mujer fumar, o por lo menos a ella… o por lo menos a ella en mi sala –pienso-.
La música suena perfecta pero como buen DJ se cual es el orden de las canciones y ya estaba a 3 canciones de que suenen las baladas y aun no pasaba nada, ella riéndose, de vez en cuando haciendo una mirada coqueta y yo… yo, bueno no se si tengo alguna mirada o sonrisa coqueta, pero también le sonreía, hasta que empezaron, los bien recibidos por mi, “toqueteos” ahí si bueno ya no tengo excusa, “hay oye has engordado” ,me dice mientras me tocaba mis rollitos, yo me rio y le sigo el juego, ahora ella esta con una mano en mi cintura y yo con mi mano también en la suya, una cruzada de miradas y el tan esperado (y prologado) beso se dio. Todo mi pasado lo había olvidado, éramos ella, yo y unas canciones que encajaban perfecto con el momento, no dejaba de besarla, como si ella hubiera llegado en el momento que mas necesitaba a alguien. No lo sé, no lo hacia por venganza ni nada, simplemente hubo una química tan perfecta que las cosas tenían que darse por si solas. Ahora, la tengo abrazada, con mis labios en su cabeza y ella contándome quien sabe que cosa, ni atención le presto, ella voltea, me vuelve a besar pero esta vez con mas aummm ¿pasión? ¿Cólera? Y yo –para variar- le seguía el juego, creo que el momento ya estaba dicho que nada nos podía parar, pero, como si fuera una película, sonó su celular y ella contesta, parece que es algún amigo, le dice alguna excusa y le cuelga. “Es Paolo, mi ex.” Me dice. Yo la miro desconcertado, pienso que me habló de él en algún momento y yo con una memoria no tan buena lo olvidé. “¿que te dijo?” le pregunto haciéndome el interesado, “Que quería verme. Ya no quiero volver con él…” ¡Oh no! Estaba a punto de presenciar el discurso de cómo estuvieron, cuanto duraron y porque terminaron, caballero había que estar preparado para todo, y si chantarme todo un problema que ni siquiera quería escuchar estaba en el plan no me quedaba de otra.
Volvió a abrazarme, como si yo fuera la escapatoria a su problema, quizás dándome a entender que ese momento que habíamos tenido no era más que eso, que una escapatoria a una vida de la que de vez en cuando queremos olvidar. Eso no lo había pensando en ese momento, lo pensé luego que ella me preguntó “¿y tu que tal? ¿Has terminado también con alguien?” ahí si sentí como si me hubieran disparado a quemarropa. Me quedé en silencio. “no, no he terminado con nadie, por el contrario quería empezar una relación con una chica a la cual quise (quiero) bastante, somos los mejores amigos y aun hago lo que puedo para olvidarla, a veces parezco sicótico porque en verdad la extraño bastante y quisiera saber de ella, me molesta de algún modo que yo así no quiera me pase buena parte del día pensando en ella y estoy seguro que ella ni enterada del asunto, me jode no poder lograr escapar de su ¿recuerdo? Y pensé que tú ibas a lograr el comienzo de una nueva etapa, pero veo que no fue así, no esperaba tu pregunta ¿tienes un cigarro por ahí?” Eso fue lo que le quería decir, pero solo le dije “nada mujer, no quiero tener problemas” sonrío y me sale el papel de actor que quería interpretar, la abrazo y la vuelvo a besar para olvidar el mal momento, obviamente, eso fue imposible.
Se termino la química, de la simpática charla y las sonrisas… termino en lamentos, ex enamorados y recuerdos. Ella se fue y yo, aun con la música, me eché en mi cama a pensar solo en una persona.
El video/la canción: el difunto grupo The sacados con una canción que caía a pelo en el momento en el que me quedé solo echado en mi cuarto:
viernes, 17 de abril de 2009
¿Guerras perdidas?
Aliados. Así podría definirse nuestra amistad. Un problema muy parecido nos unió y ahora uno dependía uno del otro para salir de la cueva que una ruptura sentimental nos había metido. Nuestros problemas hasta cierto punto eran parecidos, a él lo habían terminado después de una larga relación de 3 años, a mi… ya todos saben la historia y si no, bueno, trato de superar una larga relación amical de 5 años, yo siempre estuve enamorado de esa mujer, ella no de mi, lo intentamos (no, no intentamos ni un carajo) y no resultó. Ahora era el momento de ver cual de las frentes estaba mejor para seguir con la defensa, y dos capuccinos daban hincapié a la esperada charla. “huevon, me llamó alucina” me decía mientras movía el capuccino para que disolviera la azúcar. Yo, lo miré con sorpresa, su ex fue la que lo terminó y no es muy normal que después de eso te llamen meses después para entablar una conversación. “¿enserio? ¿Qué te dijo?” pregunté con intriga. “que porque ya no hablamos como antes” dijo algo confundido. Me comentó que ella lo extrañaba, y estaba demás decir que el también, poco a poco la conversación estaba tomando un cuerpo muy distinto al que imaginé, no era tanto una conversación sino mas bien una confesión de soldado a soldado. El capuccino se me hacia cada vez mas amargo mientras el proseguía con su historia y la cafetería se llenaba de gente aparentemente de primera clase. Mujeres hermosas hacían que a veces los dos perdamos la mirada ante una bellezas que sentaban en la mesa de al lado. En verdad llegó un momento en que era tal la presencia de gringos que no sentíamos mas perdidos que Adán en el día de la madre. Complejo de inferioridad creo yo.
El me hablaba cada vez más confundido/pensativo de ella, yo, sacándole el jugo a mis sentidos, lo escuchaba mientras miraba a las muchachitas de la mesa del costado. Pasaron dos horas y hasta ese momento no había muchas armas para que los guerreros sigan batallando. El sentencio su historia con un letal “volví con ella”. Lo confieso, sentí emoción por él, sentí emoción por que el la quería, la quiere, y era técnicamente un milagro que ella lo llamara para regresar. En verdad no habían palabras para decirle lo que yo sentía, por un lado pese a que éramos dos hombres resentidos con el amor, a él se le presentó una oportunidad que a decir verdad, yo no la dejaría pasar, y por el otro lado me sentí solo en campo de batalla, como si mi único comando me apuntara con su arma en la cien y me decía “lo siento compare pero me voy a lo seguro” y pese a que no disparó, sentí como se alejaba de la base con el arma apuntándome sin tener opción a reclamo y me dejo solo, solo y con una pistola de agua para seguir con la pelea – ok, hasta ahí duro mi alucinada.-
Luego de un par de consejos para que no fallara en su relación llegó la pregunta que –para ya en ese momento- no podría responder con claridad, “¿Cómo estas bro?” ahí fue donde pensé en una respuesta oportuna y no quedar como el lado opuesto de las historias. “mejor creo” respondí seco mientras terminaba mi ya extremadamente amarga bebida. No lo sé, es como si en unos minutos hubiera imaginado como es que habría sido si ella me llamara ¿hubiera vuelto a decirle que no deseo saber mas de ella otra vez? ¿Hubiera tenido el coraje para decirle que la quiero ver aunque sea por última vez? Miles de preguntas y yo solo dije “mejor creo” tan falso como un billete de doce soles. Entendí que en estas guerras hay que pelearlas uno solo asi el enemigo sea un inmenso recuero que te aturde todos los días, sin aliados, sin amigos, y solo con la frente en alto aunque no se muy bien para que.
Después de 3 horas nos despedimos con la promesa de tomarnos otro café uno de estos días. Me fui caminando por el parque Kennedy pensando en la jugarreta que el destino me había hecho vil participante. Lo curioso fue que caminando vi a un joven parado en uno de los círculos – esos, en los que la gente se sienta supongo que a conversar- hablando en voz alta como para que la gente lo escuché. Me acerqué con suma curiosidad y escuché por un momento lo que decía. Era cristiano, estaba predicando la palabra de Dios en un parque un viernes a las 8 de la noche. Me senté lejos como para ver que tanta atención obtenía de los transeúntes. Él hablaba de la salvación mediante lo que decía la biblia, y yo atento escuchaba cada palabra. No pasaron mas de cinco minutos para escuchar un primer comentario “no le den plata y verán que se va al toque ese loco” decía un viejo bigotón medio gordo que hasta podría jurar que no tenia ni noción de lo que hablaba aquel joven. Yo lo miraba con admiración ya que yo también sigo esa religión, pero no me imaginada en un parque diciéndole a todos la salvación que Dios tiene para nosotros. Al rato se paró junto a mí un chino, cara de cuarenta años supongo y decía en voz baja como para mi “¿salvación? Que le diga eso a los políticos, rateros de mierda” yo lo miré y me sentía con la responsabilidad de responderle, no lo hice, arrugué y me sentí un transeúnte mas, mientras la gente pasaba y fumaba sin el mas mínimo respeto a al joven predicador, este tenia su biblia y no se amilanaba ante tanto inculto que se burlaba de palabras tan sabias, en verdad me sentí el doble de mal, el con su biblia en la mano gritando a todo pulmón que hay una mejor forma de vivir yo al fondo con mi biblia pero bien escondida en mi mochila. Debí apoyarlo, yo también se algo que podría ayudar, quizás los dos hubiéramos podido hacer mas, pero yo después de escuchar los comentarios dela gente sentí vergüenza. Me fui porque me sentía un hipócrita ante tanta gente, exagerando un poco, como cuando Pedro negó a Jesús. De hecho que mientras escribo estas líneas me siento arrepentido ante tanta cabroneria que mostré en el parque. No volverá a pasar, enserio.
Los PD:
1) Poco a poco, simple y complejamente eso, poco a poco.
2) Me quedé solo en la batalla, ojala que sepa algo de mi enemigo mas querido, porque en verdad la extraño bastante, lo pongo así porque es mas probable que ella lea el blog a que yo la llame a su casa… que tal cabrón
3) Perdón, pero en verdad esto fue lo que pasó hoy, ¿es un diario no? Trataré de que sea un semanario.
El video/la canción: ¿recuerdan a Bacilos? Ahí los dejo con un video de su ex integrante, tranquilaza pero bien buena la canción.
lunes, 13 de abril de 2009
El diario de...
Si alguien por ahí esta interesado en saber como fue el verdadero final de mi relación con mi mejor amiga se lo contaré de forma breve: después de esa horrorosa pelea por teléfono de la que hablé en el último post me llamó a la semana y conversamos por mas de una hora, debo confesar que fue la mejor conversación que hemos tenido en meses, y no bromeo, dos personas maduras [?] hablando de un problema que se había enfriado notoriamente, y que ya cada uno con la cabeza mas fría podía dar su punto de vista. Así fue, conversamos, nos reímos, nos decíamos que nos extrañábamos – aquí viene la aclaración que quizás preferiría no hacerla: ella extrañaba a su amigo y yo hecho un pelotudo extrañaba a la mujer que estaba del otro lado del teléfono- fue todo tan perfecto, me sentía mas que contento de volver a hablar con ella (y es que cuando ella habla no hay nadie quien la pare) actualizándonos de que nos había pasado esos siete días que mas bien parecían meses. Al pasar lo minutos, la realidad me estaba borrando segundo a segundo aquella sonrisa que tenia cuando contesté el teléfono. Ella quería recuperar al amigo perdido, y yo ya estaba en bandeja para volver a ser el plato de toda la vida. Pensé “esto no puede seguir así” le dije esta que me perdonara pero ya no que me llamé mas. Que me perdonara pero ya no quiero volver a caer en el mismo agujero. Que pensé ser su amigo pero todo era una mentira, yo siempre la quise y no quiero hacerme mas daño. Ella por suerte entendió, y de pasada yo también entendí –ya de una vez por todas- que ella no quería más que mi amistad. Le dije de nuevo lo mucho que la quería y me despedí. Ahí terminó todo, borre todos sus mensajes; incluidos los números celulares, y ahora lucho con la dura tarea de no llamarla por teléfono, cosa que hasta ahora he cumplido con rotundo éxito. Eso es todo.
La vida continúa, ahora quiera o no, ella se tendrá que ir de mi cabeza. A veces creo que es por eso que ya no escribo, no quiero aburrirlos mas con esta historia con final cantado. No escribo porque ya no hay ese dulcecito que me pegaba al teclado. No escribo porque no hay una mujer que active ese sentido que hacia que contara todo con lujo de detalles. Ja ¿y se supone que quiero ser escritor no? Me preocupo un poco, pero sé que este blog, o madura; o morirá en el intento. Entonces habrá que buscar a esa chica -¿o esperar a que ella me encuentre?- de hecho que hay muchas que me gustan pero, dada a la experiencia adquirida (y de la peor forma) ya no estoy para andar degustando. Así que voy a ser mas que sincero al decir que este blog no sé en que sentido irá, pero no dará más la vuelta en U, a menos que… no, no lo creo.
Como lo dije en un principio, este no es el diario de un cabrón, pero puede que sea el diario de un idiota, de un sufrido, de un huevón, o simplemente mi diario. Perdón por la demora pero para empezar nuevas historias, hay que terminar otras. Y, este blog no se va a cerrar, no se va a cerrar por el respeto que le tengo a los cada vez menos lectores que lo siguen, aunque; entre otras cosas, también es por la flojera que daría crear otro. Saludos.
Los PD:
1) No estaba muerto… lástima que tampoco estuve de parranda.
2) Estoy pensando seriamente en poner en este blog los cuentecillos que he escrito, con eso ya podríamos descartar totalmente que lo mío no es la literatura ¿no?
3) Infinitas gracias a las personas que aun leen este espacio que en el mejor de los casos lo podríamos llamar “blog”.
El video/la canción: aquí una pequeña muestra de lo que va a ser oasis en Lima, esta canción me encanta, hubiera querido ir acompañado, lastima que la persona que quería que me acompañe le dije que ya no me llamara mas, quizás en el concierto cometa una locura y llame cuando Noel cante esta canción. “Don´t Look back in anger – Oasis [wembley 2009]
lunes, 30 de marzo de 2009
... Y qusiera volver a empezar
Te llamé aquel lunes con la esperanza de de arreglar las cosas. Te llamé para decirte que nuestra ¿relación? se está yendo justamente por el rumbo que no quería. Te llamé para decirte que te quiero, que pasaron tan solo dos días desde el fatídico sábado del baby shower pero ya te extraño. En fin, no tiene sentido poner cada una de las cosas por las cuales te llamé, sin embargo pese a que nunca las dije, respondiste a todas mis dudas, una por una. Fuiste clara, exacta con cada cosa que andaba mal, dijiste exactamente todos los puntos de vista que yo también había pensado. No obstante, creo saber en que falló el experimento.
Habían muchas formas de intentarlo, pero escogimos (¿o escogiste?) la forma informal, la cual no te da muchos beneficios, la cual a la persona que quiere de verdad lo ata a unas condiciones imposibles de quebrar. Quería decirte tantas cosas, lo feliz que me hacías al estar a tu lado, pero nunca pude saber eso ¿en verdad estaba a tu lado? No podía liberar mis sentimientos, tú me lo prohibiste secretamente y solo me dediqué a no dar mas de lo que recibía. He ahí el comienzo de por que no hubo química. No la hubo porque –me imagino- nunca mostraste tus sentimientos, quizás –sigo imaginando- sea porque nunca los tuviste, agradezco infinitamente que lo hayas intentado pero así solo se consiguió que se retardara lo que en un principio era el problema: tú me ves como tu amigo y yo te veo como la mujer de mis sueños. Para ser un poco mas sincero, creo que toda relación debería comenzar por sentimientos y en lo que respecta a nosotros (muy aparte que aun sigo con la duda si empezamos alguna relación) se empezó por otro factor “los estilos de vida”. Para mi estaba mas que claro que nuestros estilos de vida son mas que diferentes, sabia que seria un problema si es que lo veíamos como tal. Pero bueno, aunque me cueste aceptarlo también juega, y vaya que jugó… pero en mi contra.
Quizás estoy un poco dolido por todo, debe ser por cuando empezó todo deseé ser la persona que necesitas, y como todo hombre estúpido que es golpeado en su ego, al no poder serlo la irracionalidad me venció y me comporté como todo un patán por teléfono, no podía entender, no sé si la respuesta es que yo nunca quise ser tu amigo como te lo dije aquel día. Sé que debió sonar horrible y te pido disculpas por eso, además por colgarte de una manera poco –o nada- caballerosa. En verdad me siento mal por eso, una cosa es que no me quieras y otra muy diferente es que haya ganado puntos para que aparte de eso me ubiques un espacio en el rincón de tu olvido. Se que no era la forma de querer desaparecer, en verdad aun no encontró una buena forma de decirte adiós, pero escogí la peor. No quiero que pienses que soy un egoísta, que tiene que ser la cosa a mi modo sino nada. Me encantaría ser tu amigo, que mas quisiera que poder llamarte y hablar como antes, todos estos días lo he pensado, pero es algo que me da mucho miedo y lo peor de todo es que tengo la respuesta: aun te quiero.
Te extraño y espero –deseo- que tu también me estés extrañando aunque sea un poco. Ojalá la vida me de alguna revancha porque la verdad me muero de ganas de saber como estas, de conversar, de comportarme de la forma que no me comporté ese lunes por la noche. Espero que estas líneas hayan dejado –aunque sea- un poco mas claro de cómo me siento, ¿sabes? Me he dado cuenta que tu eres la persona con la que he hablado mas tiempo por teléfono. Me he dado cuenta de muchas cosas todos estos días y es difícil poder olvidar todo de un soplido, quizás en los próximos días recuerde mas cosas de la amistad que tuve con la persona mas linda.
Este video es perfecto para este post. Si tan solo uno pudiera retroceder el tiempo con tan solo pensarlo- decirlo:
domingo, 8 de marzo de 2009
Capitulo X : ¿La vengador"A"?
Una pregunta ¿ser enamorados es TOTALMENTE diferentes a ser amigos? Espero sus comentarios, mas que nada respuestas lógicas, ya todo sabemos que los amigos conversan y los enamorados se besan y una serie de beneficios que da un relación en pareja ¿no? Bueno espero en verdad sus opiniones y consejos. Saludos.
1) Eso de estar metido en la religión ayuda bastante. Se que si bien es cierto no estoy con “A” trato de centrarme solo en esta señorita.
